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	<title>Busca Salsa</title>
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	<description>Site consacr&#233; &#224; la Salsa mais plus g&#233;n&#233;ralement aux musiques afro carib&#233;ennes. Articles, entrevues, traductions de chansons, chroniques de disques, Busca Salsa sera votre r&#233;f&#233;rence Salsa !</description>
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		<title>Busca Salsa</title>
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		<title>Cuentos en Salsa IV</title>
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		<dc:creator>Carlos Fajardo G.</dc:creator>



		<description>ANACAGONA Ten&#237;a que ser justo el d&#237;a de la noticia sobre la muerte de mi perro. El muy loco perro, con la mirada extra&#241;amente extraviada desde el d&#237;a que lo observ&#233; por primera vez. Como si viniese a buscar entre los pastizales la locura de los canes, y no precisamente sus orines. As&#237; fue siempre, un loco perro. Al tomar el Blanco y Negro la tarde empez&#243; a deshacerse por poquitos en lluvia, el marco gris de la ventana no dejaba m&#225;s opci&#243;n que figurarse la misma pel&#237;cula del accidente, y (...)

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&lt;a href="http://www.buscasalsa.com/-Cuentos-en-Salsa-" rel="directory"&gt;Cuentos en Salsa&lt;/a&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;ANACAGONA&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Ten&#237;a que ser justo el d&#237;a de la noticia sobre la muerte de mi perro. El muy loco perro, con la mirada extra&#241;amente extraviada desde el d&#237;a que lo observ&#233; por primera vez. Como si viniese a buscar entre los pastizales la locura de los canes, y no precisamente sus orines. As&#237; fue siempre, un loco perro.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al tomar el Blanco y Negro la tarde empez&#243; a deshacerse por poquitos en lluvia, el marco gris de la ventana no dejaba m&#225;s opci&#243;n que figurarse la misma pel&#237;cula del accidente, y la carrera del chofer se embal&#243; con la carrera que llevaba por llegar temprano a la cita en aquella casa que nunca encuentro en su lugar, como si se moviera, llegar a tiempo a la cita para lo de los Cds de Salsa pa'los pelados. Pelados de Cali, que ya es mucho decir.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Suena el tel&#233;fono que desde hace poco me persigue todo el tiempo, suena la radio del borrador aquel con cuatro llantas dobles, suena la m&#250;sica en la cabeza, tanto compromiso con tan poca plata, con tan poco tiempo, con tan poco de todo. Porque resulta que es importante regalarle m&#250;sica a los sardinos ya que quiz&#225; es la mejor manera, tempranera, de colocarlos al lado del arte.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ten&#237;a que ser justo el d&#237;a de la noticia sobre al muerte de mi perro. Al llegar al paradero de destino camin&#233; por todo el medio de las goticas &#225;giles que saltaban sobre la cabeza de los pocos transe&#250;ntes. Delante de mi avanzaba una negra &lt;i&gt;de varios pies&lt;/i&gt;, cargando una morochita mientras que el hermanito hacia de las suyas por el caminillo asfaltado. Al cruzarlos la mujer me mir&#243; con cierta sorpresa por la velocidad del paso, si supiera que talvez dos de los famosos Cds ser&#225;n para su morochita y para su morochito, al imaginarme a Dios no puedo evitar imaginarme una pinta vestida de varios colores.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al llegar, la casa esta vez solo se hab&#237;a movido un par de fachadas hacia la panader&#237;a. Ding dong ..., &#191;son las cosas del amor ?. Del amor aquel por la m&#250;sica. Caf&#233; en leche y sanduches de entrada, cuando salimos de nuevo a fumar en el antejard&#237;n, el man de la parab&#243;lica, igualitico a Romario, nos ech&#243; todo el cuento de la competencia desleal y el mal servicio, aguant&#233; las ganas reprimidas de preguntarle por qu&#233; ni uno solo de esos canales fantasmas le dedica mayor tiempo a la programaci&#243;n de especiales de Salsa.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Entonces todo empez&#243; su secuencia l&#243;gica e il&#243;gica, las cosas en la vida al mismo tiempo van y vienen, uno es el &#250;nico que se come el cuento de que tienen un orden lineal cuando sin duda alguna y por evidencia, siempre suceden en contrav&#237;a. Y suceden en contrav&#237;a porque esa es la carrilera del destino, que no tiene una sino dos estaciones.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Quiero decir que por fin subimos a la habitaci&#243;n destinada para la m&#250;sica, c&#243;mo ser&#225; eso de autentico que el amigo encargado de la grabaci&#243;n tranca la puerta con una caja de compactos. Reci&#233;n me instal&#233; destap&#233; la botella de aguardiente que con tanto cuidado hab&#237;a sobrellevado en medio de los sobresaltos del bus, y tambi&#233;n al pasar junto a la &lt;i&gt;familia sin cabeza&lt;/i&gt; de niches, y al contar una a una las casas para finalmente llegar a la puerta indicada. Hab&#237;a subido de la cocina una jarra y un cuchillo reluciente para romper en dos los limones y obtener tragos largos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;C&#243;mo cinco mil temas apresados por un virus en el computador, que apesar de todo empez&#243; a hacer los esfuerzos indicados para soltar la carpeta musical en orden. &#161;Cuidado, cuidado lleg&#243; la Salsa... ! Ese cuidado que hay que tener es de bastante cui, ya que llegando la Salsa se pueden ir al traste una y mil cosas en aras de hallar la esquiva felicidad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La alcoba era un solo escenario de cajas e hileras y arrumes de m&#250;sica y m&#225;s m&#250;sica, amplia, blanca, espaciosa, ocupada solo al final por el enorme equipo de sonido para montar la taberna aquella, pero es que el problema es que se acab&#243; la plata con anterioridad, ah&#237; quedan abajo las mesas fuertes de metal y las sillas pl&#225;sticas, un local en esta ciudad vale mensual un ojo de la cara, y todo ello no representa sino una aventura temeraria al meterse de barriga en lo que ahora y por mala fortuna, es un zambumbe de tonadas y ritmos. Claro que el Romario de la parab&#243;lica como que tiene la clave del negocio : aprovechar la competencia desleal y el mal servicio. Incluso le podr&#237;amos dedicar mayor tiempo a la programaci&#243;n de especiales de Salsa. Mal cable.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero, bueno, ya veremos dijo el ciego, ahora lo que nos trae de los cabellos son los Cds de Salsa para los pelados de Cali, que es mucho decir, con plata o sin plata, con tiempo o sin tiempo, con todo o sin todo, as&#237; sea el mismo d&#237;a de la mala noticia de mi perro loco. El si que sab&#237;a acabar con mi paciencia y salirse con la suya. Aunque talvez lo que pasaba es que su locura le imped&#237;a acatarme. All&#225; brilla insistente su mirada extraviada en medio de las n&#237;tidas estrellas de esta c&#225;lida ciudad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Manos a la obra, manos al guaro, saquemos cuentas mientras tanto y ver&#225; que no cuadra, vamos con Oiga, Mire, Vea, que pase la barra azulosa tambi&#233;n sobre Vitamina de Noro, d&#233;mosle el orden l&#243;gico e il&#243;gico de las cosas en contrav&#237;a, as&#237; crecer&#225;n ellos mismos y en ello contribuir&#225; la Salsa a sus vidas : a que aprendan a ir en el sentido opuesto al que se ha demarcado con tanta falsa l&#237;nea y calculado cuidado. El Bobo de la Yuca de &lt;a href='http://www.buscasalsa.com/+-Daniel-Santos-+' class='spip_in'&gt;Daniel Santos&lt;/a&gt;, que no fue ning&#250;n bobo, y que al otro asunto le sac&#243; buen partido. La vez pasada tiramos m&#225;s de mil Cds, o los tir&#243; este man que tiene la misma paciencia del mismo Job, a catorce equis el patriarca aquel le hubiera ganado trasquilando ovejas. &#161;Cuantas veces trasquil&#233; a mi perro !. Cuidado con el perro que muerde callao, no, ese no va, si mal no recuerdo habla de una ni&#241;ita que hacia travesuras dentro de un ba&#241;o.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero, bueno, boga que boga, habla que habla, atiende que atiende, el Cd &lt;strong&gt;master&lt;/strong&gt; progresaba y el equipo retumbaba solo con dos puntos, quiz&#225; la mam&#225; del amigo hacia mucho tiempo no escuchaba en esa casa tanta m&#250;sica en hilada, quien si los vecinos de cach&#233; deben ser medio rasperos, pero al final los muy c&#237;nicos mencionan al saludar : &#8220;&#161;Pero qu&#233; musicota !&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En resumen todo estaba bien, hasta llegar el momento de Anacaona. India de raza cautiva, de la regi&#243;n primitiva. El de ese tema fue uno de los muchachones del Foro que una buena tarde y en medio del despelote de una convocatoria conjunta para el &lt;strong&gt;list&lt;/strong&gt;, manifest&#243; que c&#243;mo era posible que hubi&#233;semos dejado desde el principio por fuera un tema con tanto sentido infantil y a la vez hist&#243;rico. Qu&#233; man tan tenaz. Si los ni&#241;os cale&#241;os y latinoamericanos supieran que hoy en d&#237;a y despu&#233;s del desastre como de cinco siglos, lo &#250;nico que nos queda es esta bandera musical para mantenernos unidos. Solo un canto, por dem&#225;s alegre, ha logrado &lt;i&gt;unir&lt;/i&gt; en realidad a todos estos pueblos. Diantre, &#191;c&#243;mo pudimos haberlo dejado pasar por alto ?. &#161;Anacaona !.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y resulta entonces que llegado el feliz momento de incluirlo, comprob&#233; a continuaci&#243;n que la vida es un acto existencial en contrav&#237;a, el amigo fija su mirada en la m&#237;a, hace un gesto como de dolor incre&#237;ble, y lento suelta las siguientes palabras, igual inveros&#237;miles : &#8220;Como que no lo tengo...&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Si alguien tiene como cien mil temas de Salsa en una casa lujosa de tres pisos en Cali y no tiene Anacaona de &lt;a href='http://www.buscasalsa.com/+-Cheo-Feliciano-+' class='spip_in'&gt;Cheo Feliciano&lt;/a&gt; en el momento, la &#250;nica que queda es meterse un trago triple de aguarr&#225;s y mirar muy profundamente en silencio al camarada. Mientras mi alma apenada y confundida en esa tarde de lluvia, mis bolsillos ya cansados y vac&#237;os, y el tiempo correl&#243;n de mi reloj que ya se agota para hacer la entrega de los Cds a los pelados de Cali, en coro quisieron gritar :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;&#191;Queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee&#233; ?&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero, hermano, si llamamos ya mismo a uno solo de esos pelados entre cinco y ocho a&#241;os le aseguro que hasta nos lo presta, y dem&#225;s que luego nos pregunta malicioso : &#8220;&#191;Eso es lo que me van a regalar ?&#8221;. Ni&#241;ito imprudente, dicen que fue a la ca&#241;ona. Pero si en cualquier and&#233;n de Cali se lo enciman a uno por comprar tres de Diomedes D&#237;az, hasta en las droguer&#237;as suena mientras que uno compra un par de condones. &#191;Cu&#225;ntas veces lo hemos escuchado, cuantas veces lo hemos cantado y bailado, cuantas rascas nos hemos metido para que al final la noche diga lo que dice ese piano y&#233;ndose de a poco con lo que es m&#225;s que una simple leyenda ?. Balance final, edici&#243;n frustrada, hoy me acosa todo, es imposible programar una nueva cita en esta casa lujosa y medio m&#243;vil para volver lento desde el centro de Cali con Anacaona de Cheo Feliciano en las manos. &#161;En la que me he metido !. Despu&#233;s de algunos minutos de silencio y de obtusa reflexi&#243;n, a la mente confundida por el acaso y por el aguardiente con lim&#243;n tahit&#237;, solo me lleg&#243; una lenta y como arrastrada palabra : ANACAGONA. Esa es en la que me he metido, esa es en la que estoy metido.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#191;Qu&#233; hacemos ?. Fumarnos un cigarrillo proverbial en la ventana que se abre al profundo cielo cale&#241;o, de estrellas n&#237;tidas, recordar que hemos sido amigos por tantos a&#241;os y que por este inconveniente no vamos a da&#241;ar la amistad, sacar las cuentas de nuevo para ver si alg&#250;n d&#237;a abrimos una berraca taberna y ponemos a sonar junta toda esta melod&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#191;Qu&#233; hacemos ?. No, pues nos pillamos en esta semanita que viene y seguimos con el cuento, o vos ver&#225;s si llamamos al Mechas y vamos en un momentito por el, qu&#233; tal que no est&#233;, cant&#233;moslo y vos hac&#233;s de Cheo, y el piano que se va con lo que es m&#225;s que un leyenda qu&#233;, guev&#243;n, el amigo se detiene de elucubrar por un momento, se mete la mano casi entre los sesos y finalmente suelta las palabras m&#225;gicas que comprueban que la vida humana sigue la misma leyes de una &lt;i&gt;bajanda&lt;/i&gt; y una subienda, como la de los ros&#225;ceos salmones : &#8220;Yo como que lo tengo en vivo, tocado por La Fania...&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Mientras, mi alma reconfortada y clara luego de esa tarde que me pareci&#243; hasta soleada, mis bolsillos que ya no se sintieron m&#225;s cansados y vac&#237;os, y el tiempo renovado de mi reloj que ya se recuper&#243; para hacer la entrega de los Cds a los pelados de Cali, en coro quisieron gritar :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;&#191;Queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee&#233; ?&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;A buscar, panita. &#191;A buscar en donde ?. Pues aqu&#237; mismo, en medio quiz&#225; de cien mil temas de Salsa, esta vez sin hablar ni una &lt;i&gt;pizca de paja&lt;/i&gt;. Personalmente empec&#233; por la caja de compactos de trancar la puerta. Botella de guaro moribunda, al final de la empecinada b&#250;squeda apareci&#243; el Cd de La Fania con la introducci&#243;n que en ingl&#233;s da paso a los acordes en concierto de Anacaona, en la misma voz de Cheo Feliciano. Ahora si culicagao, volvenos a preguntar si eso es lo que te vamos regalar. De seguro que ni El Mechas lo tiene.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Hasta el viejo Hospital de Los Mu&#241;ecos, lleg&#243; el pobre Pinocho mal herido, un cruel Espantap&#225;jaros Bandido, lo sorprendi&#243; dormido y lo atac&#243;. Lleg&#243; con su nariz hecha pedazos, una pierna en tres partes astillada, y una lesi&#243;n interna y delicada, que el M&#233;dico de Guardia no advirti&#243;. Y a un Viejo Cirujano llamaron con urgencia, y con su vieja ciencia pronto lo remend&#243;, pero dijo a los otros mu&#241;ecos internados : &#8220;Todo esto ser&#225; en vano, le falta el coraz&#243;n&#8221;. El caso es que Pinocho estaba grave, y en s&#237; de su desmayo no volv&#237;a, y el Viejo Cirujano no sab&#237;a, a quien pedir prestado un coraz&#243;n. Entonces lleg&#243; el Hada Protectora y viendo que Pinocho se mor&#237;a, le puso un coraz&#243;n de fantas&#237;a, y Pinocho sonriendo despert&#243;. Pinocho, Pinocho, volviste a la vida con el coraz&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Los acordes de flautas de Jos&#233; Fajardo y sus Estrellas nos avisaron que ya &#237;bamos por la mitad y que de aguantar el frasco medio vac&#237;o, pasar&#237;amos triunfantes, raudos y exitosos a la versi&#243;n de El Manicero de Ricardo Ray. Para que los pelados de Cali se acuerden al salir del colegio que no pueden irse a la cama sin antes comerse un cucurucho de man&#237;. Esa era en la que me hab&#237;a metido, y esa fue de la que sal&#237;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En cambio, querido Wilde, a pesar que igual le coloqu&#233; un coraz&#243;n de fantas&#237;a, mi perro a la vida no volvi&#243;. Bien comprendo tu m&#225;xima sobre los perros, pero no dijiste por qu&#233;. Agrego que son los &#250;nicos animales desgraciados del universo, al depender solo del hombre. Y posiblemente tambi&#233;n los &#250;nicos que expresan alegr&#237;a al verlo. Junto al de los padres, son el amor puro, ah&#237; no hay hermano ni jeva que aguante. Por eso todos los ni&#241;os deben tener un perro, para que puedan cotejar el resto del amor que queda en el universo. Pues la mirada de Dios es similar a la mirada de los perros. Y triste cuando no tiene amo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al final y exhaustos agarramos el platillo volador salsero del buche del drive aquel, el amigo me lo pasaba y despu&#233;s de tocarlo un poco se lo devolv&#237;a, el man hacia lo mismo, lo &#250;nico que nos falt&#243; fue llev&#225;rselo a la mam&#225; y a los vecinos para que hicieran un ritual similar, en el &lt;strong&gt;list&lt;/strong&gt; final del computador virusiento y atrancado con cerca de cinco mil temas qued&#243; consignado un nombre bien acorde con toda la l&#243;gica e il&#243;gica de la selecci&#243;n musical realizada : ANACAGONA. As&#237; lo met&#237; yo mismo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#191;Qu&#233; hacemos ?. Vamonos pal Hueco, vos ten&#233;s plata, no, yo tampoco, y entonces, ac&#243;rdate que vos ten&#233;s cr&#233;dito, ahhh, hag&#225;mosle pues, y el transporte, pues aqu&#237; tengo lo de devolverme al rancho, pis&#233;monos con eso, pues si. Llegamos, pedimos, firmamos, bebimos, bailamos, por primera vez bes&#233; a aquella conocida de hace tanto tiempo en la boca, de regreso a la m&#243;vil casa lujosa la se&#241;ora madre debi&#243; levantarse a pagarnos el taxi de regreso, y tambale&#225;ndonos, todo el vecindario medio raspero hubo de escuchar la nueva versi&#243;n en incongruente d&#250;o : &#8220;ANACAGONA...&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;A Mateo&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Calig&#233;nesis&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;O&#237;, v&#233;... , all&#237; dice que dijo que la tierra tirara hierba verde, una verde hierba que diera semilla, y tambi&#233;n &#225;rboles con frutos y su misma semilla. Y cuenta que as&#237; fue. Que en la ma&#241;ana del tercer d&#237;a vio que eso era bueno. Ah&#237; fue cuando tuvo que haber aparecido La Ca&#241;a de Az&#250;car, con todo su guarapo adentro.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Despu&#233;s dice que cre&#243; El Hombre a su imagen, que del polvo de la tierra lo form&#243;, que le sopl&#243; en la nariz como un aliento de vida, y que lleg&#243; a tener vida. Y luego dice que hizo a La Mujer de la costilla que le hab&#237;a sacado al hombre, y que se la trajo al hombre.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al pronto Eco de un Tambor, a mi manera de ver la que qued&#243; organizada desde entonces fue La Rumba. Digo yo, mir&#225;...&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_ps'&gt;&lt;p&gt;Creditos&lt;/p&gt; &lt;ul class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;li&gt; Anacaona (Tite Curet Alonso / Cheo Feliciano)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Pinocho (Jos&#233; Fajardo y sus Estrellas)&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;
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		<title>Cuentos en Salsa III</title>
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		<dc:creator>Carlos Fajardo G.</dc:creator>



		<description>Soy &#8220;... Por medio de la presente el suscrito Cabo de La Guardia de este cuartel se permite colocar a mi Comandante al corriente de las &#250;ltimas novedades acontecidas. En primer lugar para aclararle en relaci&#243;n con el reciente ataque de francotiradores a esta guarnici&#243;n, que fue el soldado Ib&#225;&#241;ez y no el soldado Manrique quien se me acerc&#243; hacia las 23:00 horas, mientras que yo acababa de hacer la revista, manifest&#225;ndome : &#8220;Cabo de La Guardia, siento un tiro, Cabo de La Guardia, (...)

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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Soy&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;&#8220;... Por medio de la presente el suscrito Cabo de La Guardia de este cuartel se permite colocar a mi Comandante al corriente de las &#250;ltimas novedades acontecidas. En primer lugar para aclararle en relaci&#243;n con el reciente ataque de francotiradores a esta guarnici&#243;n, que fue el soldado Ib&#225;&#241;ez y no el soldado Manrique quien se me acerc&#243; hacia las 23:00 horas, mientras que yo acababa de hacer la revista, manifest&#225;ndome : &#8220;&lt;i&gt;Cabo de La Guardia, siento un tiro, Cabo de La Guardia, estoy herido &lt;/i&gt;...&#8221;. El resto del incidente ya fue debidamente explicado, anotando que en ning&#250;n momento maltrat&#233; al centinela por lo sucedido, puesto que solo me limit&#233; a recalcarle : &#8220;&lt;i&gt;Te metiste a solda'o y ahora tienes que aprend&#233;&#8230;&#8221;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Aun no se ha podido establecer si aquel atentado tiene alg&#250;n v&#237;nculo con el segundo hecho que en este mismo mes reviste gravedad. Sobre esto, el parte es que el anterior d&#237;a lunes en horas de la ma&#241;ana se someti&#243; a un primer interrogatorio al prisionero capturado despu&#233;s de la jarana anual del caser&#237;o, siendo que a pesar de todos los esfuerzos realizados, no se pudo descodificar el extra&#241;o manuscrito que llevaba dentro de su mochila al momento del arresto, y que dec&#237;a : &lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip_poesie&quot;&gt;
&lt;div&gt;Soy la m&#225;s peque&#241;a aldea, en un distante lugar,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;soy el ruido y la marea del inmenso mar,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;no soy cadenas ni rejas&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;soy az&#250;car y soy sal,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;si me quieres o me dejas me da igual...&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Soy como la brisa, que, siempre de prisa, no,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;no anuncia su partida,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;y, como el dinero soy,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;donde yo quiero voy&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;sin una despedida...&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Sin una despedida, no anuncia su partida,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;sin una despedida, no anuncia su partida...&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Por m&#225;s que lo intentamos, no hubo manera de descifrar el contenido subversivo del texto, que bajo la apariencia de ser un apunte escrito a una mujer, muy seguramente con eso de la &#8216;peque&#241;a aldea' habla es de un centro de revoltosos, del &#8216;dinero' para financiar el terrorismo, y de &#8216;la partida', que sin duda, debe ser el partido pol&#237;tico que los apoya. Aunque a mi Sargento le sigue pareciendo m&#225;s bien una nota de amor para la india esa con la que estaba durmiendo el tipo en la casa donde lo detuvimos. Sin embargo, vamos a seguir ensayando con el manual aquel que queda por ah&#237; solo con una parte de su car&#225;tula, donde no se alcanza a leer bien claro el nombre de la editorial que nos lo envi&#243;, pues &#250;nicamente le cuelga al final un pedazo que dice CIA.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En vista que a trav&#233;s de este m&#233;todo no pudimos obtener mayores resultados, entonces el martes por la tarde hicimos una segunda visita al calabozo, pero esta vez con la bolsa pl&#225;stica y con las cabuyas de amarrar. Pero a pesar de haber seguido como dios manda el procedimiento del interrogatorio, al final de todo el detenido se neg&#243; a revelar el m&#225;s m&#237;nimo detalle, sin poder obtener confesi&#243;n valiosa alguna. Con certeza, se trata de un rebelde bien entrenado en las t&#225;cticas del enemigo para estas faenas, pues creo que prob&#243; confundirnos con sus irregulares versiones, que aqu&#237; debo copiar por necesidad :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Declaraci&#243;n numero 1, al interrog&#225;rsele por su identificaci&#243;n :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&quot;spip_poesie&quot;&gt;
&lt;div&gt;&#8220;Soy el agua de los r&#237;os que corriendo siempre est&#225;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;todo lo que tengo es m&#237;o y de los dem&#225;s,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;soy un gallo en la ma&#241;ana, un gato al anochecer,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;me he comido la manzana del placer...&#8221;.&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Declaraci&#243;n numero 2, al interrog&#225;rsele sobre su nacionalidad y origen :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&quot;spip_poesie&quot;&gt;
&lt;div&gt;&#8220;Soy un poco vagabundo, lo mismo vengo que voy,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;viajo solo por el mundo y feliz estoy,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;amo al sol que se levanta, la fragancia de una flor, &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;y me gusta como canta el ruise&#241;or...&#8221;.&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Declaraci&#243;n numero 3, al interrog&#225;rsele sobre su ocupaci&#243;n u oficio :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&quot;spip_poesie&quot;&gt;
&lt;div&gt;&#8220;Soy un mendigo ante el diablo y millonario ante Dios,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;hablo poco cuando hablo, sin alzar la voz, &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;soy adem&#225;s mentiroso, soy vanidoso y buen actor,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;y quisiera ser dichoso en el amor...&#8221;.&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Fue por eso que en la noche de ayer, cuando nos alist&#225;bamos a hacerle una tercera visita esta vez con las pinzas de ganado que conectamos a los fusibles (que entre otras, ya no tenemos m&#225;s repuestos en caso de necesidad urgente), nos vimos sorprendidos por el bandido al no encontrarlo en su prisi&#243;n. En el techo del calabozo inexplicablemente hab&#237;a un enorme boquete, por el cual seguro gan&#243; los &#225;rboles frutales que dan directo al r&#237;o, de tal modo que ninguno de los guardias reporta haber escuchado o visto nada. Nadie se explica tampoco de donde sac&#243; el pedazo de tiza blanca para rayar las paredes antes de irse con la siguiente inscripci&#243;n, encontrada en la celda vac&#237;a :&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&quot;spip_poesie&quot;&gt;
&lt;div&gt;&#8220;Yo soy la brisa que pas&#243; y se va,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;aquella brisa que no vuelve m&#225;s,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;yo soy la brisa que pas&#243; y se va,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;aquella brisa que no vuelve m&#225;s...&#8221;.&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Bajo esta nota hab&#237;a una misteriosa firma que dec&#237;a &#8220;SOY&#8221;, y que posiblemente puede ser la sigla de un nuevo movimiento insurgente, como por ejemplo, Subversivos Organizados de Yemay&#225;... ...&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;(Hasta aqu&#237; la versi&#243;n mejorada de una misiva hecha en maquina de escribir, con letras irregulares y dudosa ortograf&#237;a, a manera de informe de una base militar del tr&#243;pico a la comandancia de la ciudad, que una vez finalizada terminar&#237;a advirtiendo sobre la importancia de adelantar una recaptura).&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Resumen&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Con la pala firme y resistiendo en parte el apoyo de su humanidad. En medio de un silencio tan ajeno como cada una de las muertes que tan de cerca ha visto pasar. Frente al crep&#250;sculo lejano y esquivo que se lleva las nubes con el favor del paso lento del viento. Reflexiona El Enterrador, para quien el principal dilema es una ca&#237;da continua en la vida, habiendo perdido un gran amor y su anterior oficio, hall&#225;ndose muy decepcionado tanto de pasiones como de amistades :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip_poesie&quot;&gt;
&lt;div&gt;&#8220;En la vida yo he tenido mil amores&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;y les juro con ninguno me qued&#233;,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;jardinero, cultivaba lindas flores, &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;que me dieron sus espinas con la cuales yo sangr&#233;... ,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;en la vida yo contaba con amigos pero todos me fallaron &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;cuando los necesit&#233;...&#8221;&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En su inm&#243;vil silla de ruedas. Recordando hasta los m&#237;nimos detalles de fraternidad en las m&#225;s diversas horas. Triste en raz&#243;n del vac&#237;o dejado por aquella voz c&#225;lida, ahora en la infinidad. Tratando de dirigir su propio bote en direcci&#243;n lejana de los amenazantes riscos y escollos de cada d&#237;a. Piensa El Hermano Rico, quien fue ascendiendo poco a poco desde una posici&#243;n humilde, ganando esca&#241;os y comprando afectos, pero al final tan satisfecho como desalentado por la voluble condici&#243;n humana :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip_poesie&quot;&gt;
&lt;div&gt;&#8220;Hacia un resumen, al final mi alma ya sabe,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;tanto tienes tanto vales&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;y esa es toda la verdad...&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;ahora ya s&#233; lo que es amor&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;porque caro he pagado&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;las caricias que me daban,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;ahora ya s&#233; quien me sigue &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;en las buenas y en las malas &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;sin ponerme condici&#243;n,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;ahora ya s&#233; que hay que ser de una cuna dorada &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;y vivir en buen ambiente,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;porque la gente te abre las puertas&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;cuando creen a ciencia cierta&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;que les brindas buen querer...&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;De pie con las manos atadas al cinto. Profundo en sentimientos que no dicen nada, que no emocionan de ninguna manera, que no exaltan por ning&#250;n motivo. Inmerso en la mirada ca&#237;da hacia el abismo y como una peque&#241;a piedra al borde del mismo. Desarraigado en su pecho y en su misma alma. Medita El Hijo Doliente, impactado por el suceso y preso de una existencia llena de contradicciones, en las cuales dif&#237;cilmente puede comprenderse a s&#237; mismo y a los dem&#225;s. En &#250;ltimas, ya no se entiende, ni entiende a nadie :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip_poesie&quot;&gt;
&lt;div&gt;Y en la esquina de la vida estoy varado,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;repas&#225;ndome el capitulo final,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;de este drama en un mundo de escenarios,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;donde a veces fui villano y otras veces fui gal&#225;n,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;compartiendo los honores estelares&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;con actores similares&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;que form&#243; la humanidad.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Le di limosna a un pordiosero que pasaba&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;pero luego averiguaba&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;y el viv&#237;a mejor que yo...&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Casi vencida por el peso de su cuello frente a la lluvia de lagrimas. Sin due&#241;o quiz&#225; para siempre. T&#237;mida e intimidada por la fortaleza del peso universal sobre sus hombros, de un momento a otro. Ligera para huir y correr portando un velo vaporoso en direcci&#243;n del alba. Reflexiona La Viuda, para quien la carga del tiempo le ha dejado enormes lecciones sobre la esencia de los hombres y mujeres, pero quien por lo mismo, no encuentra una salida victoriosa a la existencia :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip_poesie&quot;&gt;
&lt;div&gt;Ya no me importa saber&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;que la naturaleza juega al verso con los hombres,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;yo s&#233; de la flor deshojada&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;que aunque estaba marchitada &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;la llevaron al altar,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;y todo se reducir&#225;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;cuando caiga tel&#243;n al final de la comedia... ,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;siete por cuatro por tres de ancho&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;las medidas de la fosa&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;puertas de la eternidad...&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Todas aquellas miradas se encuentran frente al epitafio de El Difunto, que lac&#243;nicamente dice :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip_poesie&quot;&gt;
&lt;div&gt;En la tumba solo queda el esqueleto&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;que no habla &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;pero dice&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;toda, toda, la verdad...&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Celyn Cruzoe&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Y es que est&#225; muy bien que contin&#250;en celebrando el renacimiento de su deceso, pues a las personas a veces les cuentan los d&#237;as de la vida, les cuentan los d&#237;as de la muerte, y luego las olvidan. Aquellas luces se encuentran como pegadas al techo, desde all&#237; se esparcen tenues, y difuminan con un colorcillo violeta. Mientras los dedos siguen imprimiendo surcos transparentes en las vaporosas copas y vasos. Y en los acordes musicales cabalga la voz de ella, como remontando colinas verdes, antillanas. Fiestear en esta vida por la rumba de aquella muerte, pero es que desde luego eso es mejor que irse a llorar juntos a una iglesia. Quien dice adi&#243;s se va m&#225;s contento de lo que uno piensa, ning&#250;n cad&#225;ver a&#241;ora tantas gotas de llanto sobre su piel, menos cuando feliz habr&#225; de revolcarse sobre otra arena tropical. Et&#233;rea. Y en los acordes musicales navega la voz de ella, como remontando olas aguamarinas, caribe&#241;as. Sobra decir que ning&#250;n barco alguna vez se hunde, lo que sucede es que todos de un momento a otro &lt;i&gt;toman&lt;/i&gt; alas al aire. Y as&#237; desaparecen hasta su mismo homenaje.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ella tambi&#233;n era tan vanidosa, solo se sol&#237;a referir a la barriada de Santa Su&#225;rez, ninguna menci&#243;n sobre a&#241;os, meses o d&#237;as del calendario. No hab&#237;a entonces secreto mejor guardado, as&#237; fuera much&#237;simo mayor. Igual deb&#237;a tener los mismos motivos, al final todas eluden con un capote juvenil el trote macizo del tiempo. Continuar&#233; diciendo por los ojillos del micr&#243;fono su nombre masculino feminizado, o viceversa, que ahora m&#225;s que nunca puede significar algo as&#237; como &#8216;la esposa del cielo', pero que por id&#233;nticos callejones del destino, nunca hubiese podido empezar por la N ni terminar por la a. Y menos aun compuesto por &lt;i&gt;caridad&lt;/i&gt;, adornado al final por el sempiterno s&#237;mbolo aquel. As&#237; de plano, siempre sin cambio alguno, sin siquiera opci&#243;n de cambio alguno, sin tentativa alguna de cambio alguno. Simplemente como fue, es y seguir&#225; siendo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Algo inquieto pronunciar&#233; a continuaci&#243;n por el gran ojo de mosca del micr&#243;fono que la jovencita naci&#243; en medio &lt;i&gt;de todo&lt;/i&gt; el seno de una familia humilde, lleg&#243; a ser que dos senos humildes la recibieron y la amamantaron, los mismos que hubo de compartir generosamente con tres hermanos m&#225;s. Nada de una madre con trastornos mentales ni de crianzas ingratas en el lugar de otros familiares, o en fr&#237;os orfanatos, siempre al calor de los brazos montunos fatigados por la zafra y por los pucheros isle&#241;os, nada de violadores acechantes por ah&#237; intentando hasta lograr la devastadora oportunidad. Por el contrario, copiando las simples faenas maternales y observando el cotidiano cansancio de aquel fogonero, arrullando quiz&#225; en las noches a su estela de primos con los c&#225;lidos arror&#243;s, sus primeros cantos, talvez junto a hiladas sonrientes de lo que luego ser&#237;an Borondongo, Bernab&#233; y Muchilanga.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y como los tiempos no pod&#237;an seguir quedando &lt;i&gt;huellados&lt;/i&gt; solamente por sus calmados pasos en medio de palmeras y susurros del oc&#233;ano, un d&#237;a cualquiera se march&#243; a la misma escuela que casi no la deja regresar nunca m&#225;s, al abrirse las puertas que daban a los pizarrones casi se cierran al mismo tiempo y para siempre a sus espaldas, para que no se fuera ligera tras las luces, los tablados y los auditorios. Pero de todos modos result&#243; con la blanca tiza en sus dedos negros, ah&#237; frente a donde ella misma hab&#237;a estado sentada alguna ma&#241;ana con los ojos saltarines perdidos tras la monoton&#237;a de los mismos di&#225;logos del espa&#241;ol y la literatura. Se hizo para entonces maestra, a diferencia de casual empleada en una miscel&#225;nea, lidiando de continuo con todos los chiquillos trigue&#241;os que no le dejaban ni un solo minuto para pensar mal de la existencia, ni mucho menos en suicidarse. Poco maquillaje en los p&#243;mulos para ir abri&#233;ndose trecho en un mundo sediento m&#225;s bien de luminarias, sin importar de qu&#233; extra&#241;a latitud, de qu&#233; desconocida provincia, de qu&#233; lejana regi&#243;n. Lo cual quiere expresar tambi&#233;n desde el brote negro del micr&#243;fono, que al final se presentar&#237;a igual sin maquillaje, siendo una extra&#241;a coincidencia exaltada sin saber por el aedo. Ante Ti sin ning&#250;n maquillaje.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al cual hubo de empezar a acostumbrase cuando ya abandon&#243; el til&#237;n agudo de la campana escolar y los manuales desvanecidos de prosa y verso, pues definitivamente las lejanas olas como que se la fueron llevando a otra marea, a otro vaiv&#233;n que ya no la abandonar&#237;a jam&#225;s. Ya con los pechos altos cruz&#243; los adoquines y los emblemas desgastados del Conservatorio, yendo a buscar en esos iluminados salones lo que llevaba tan dentro, y poco despu&#233;s tambi&#233;n se enfrent&#243; por primera vez a un micr&#243;fono, de seguro sin ojillos, sin ser un gran ojo de mosca, ni siquiera talvez un brote negro. D&#237;as de radio, micr&#243;fonos embocinados de color plateado, fue como se gan&#243; el concurso &lt;i&gt;a la hora del t&#233;&lt;/i&gt;, y a poco estuvo montada en la tarima del famos&#237;simo cabaret, noches de &lt;i&gt;tropicana&lt;/i&gt;. Noches calidas, ardientes, t&#243;rridas, bochornosas. Calurosas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Quiz&#225; se ha dicho que cual diamante en bruto. Cuales diamantes en bruto. Aqu&#237; los iniciales acordes de alto encaramamiento en la garganta, all&#225; las espont&#225;neas sonrisas seductoras. Aqu&#237; los bamboleos de caderas en la apertura, all&#225; la apertura de los bamboleos de caderas. Aqu&#237; y all&#225; las mismas dentaduras brillando esperanzadas ante los inaugurales reflectores, destellos de dentadura blanca, destellos de dentadura negra. Diamantes que tallar&#237;a el mundo, y que se enclavar&#237;an relucientes en los cuellos enardecidos de los miles y miles de seguidores.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;De este lado las precedentes tomas en vestidos con talle de sirena, torne&#225;ndose hacia arriba y hacia abajo para dibujar con el lente la esplendida sinuosidad morena. Exposiciones cortas fotogr&#225;ficas, en blanco y negro, que luego quedar&#237;an enmarcadas en gacetas de la &#233;poca y en peri&#243;dicos de otras &#233;pocas. All&#225; las precedentes tomas para un film en diecis&#233;is mil&#237;metros, blanco y negro, siete minutos de duraci&#243;n, veinticuatro im&#225;genes por segundo, redescubierto por un fot&#243;grafo sueco en los ochentas y publicado en todas las revistas del mundo. Aqu&#237; adviene una hembra negra a reemplazar por quince a&#241;os enteros a una enso&#241;ada diva en la cabeza de la legendaria orquesta, all&#225; adviene una hembra blanca a reemplazar por muchos a&#241;os inconclusos a las enso&#241;adas divas en la cabeza de la legendaria industria.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Hay humo en los ojos, en el instante los destellos p&#225;lidos y veloces empiezan a volar raudos sobre las mesas, impactando con su l&#225;nguida luz blanca sobre los invitados. Se van haciendo todo el recorrido de la barra, y lamiendo caras y perfiles nocturnos que se embeben en licores y en melod&#237;as. Queda as&#237; est&#225;tica la fundadora del lugar, con una sonrisa que cuenta la satisfacci&#243;n de muchas noches y sus madrugadas. Queda as&#237; fijo el hombre tras los acetatos, con una sonrisa que cuenta la satisfacci&#243;n de muchas madrugadas y sus noches. Vol&#225;tiles reflejos blancos que van y vienen sobre las cabezas de los bailadores, luces que se confunden con otras luces, y rel&#225;mpagos que se adhieren a los cuerpos de los homenajeantes. Una fotograf&#237;a no es sino una trampa invisible para los cuerpos. All&#237; entran y sin saber quedan capturados entre cuatro l&#237;neas rectas. Cuerpos como el de ella, ah&#237; confinados para siempre, y tras las rejas del cristal en cuadros que hacen c&#225;rceles de lujo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Vol&#225;tiles reflejos blancos que fueron y vinieron sobre los rostros de ellas, las bocas entreabiertas a las placas. Cientos y miles de estampas comprobando bellezas escondidas y rec&#243;nditas, como las mejores exponentes de sus dinast&#237;as. Fotograf&#237;as atrapando todo el esplendor de aquellas carnes. En aquel rinc&#243;n del establecimiento la de ella, simult&#225;neamente juvenil y apretujada. El busto contorneado y firme elev&#225;ndose en busca de un punto fijo en el cielo de aquel cabaret, la cintura enredada en su mismo y fino talle, las caderas abri&#233;ndose paso hacia un punto fijo en la tierra de aquel cabaret, y las gruesas piernas soportando todo el andamiaje del placer. No es un rostro picaresco y tocado con el lunar de coqueter&#237;a, casi siempre con los ojos entrecerrados. No es el de aquella boca sensual y casi dibujada que al comprimirse sugestiva arrancaba suspiros y malas ideas. No es el de aquel cabello sedoso y caprichoso que parec&#237;a darle sentido y toda la raz&#243;n al viento. La efigie morena se levantaba entonces en su propio pedestal para exhibir la complejidad est&#233;tica de su negro erotismo. Sin duda aquel linaje tiene el otro misterio de la desnudez, el de pechos insurgentes en capacidad de reventar las prendas, el de llanuras tan planas como el mejor deslizadero para una lenta gota de sudor, el de concavidades ros&#225;ceas y melosas que bullen hasta la candencia. Linaje de hembras indomables, siempre a la espera del fustigazo alentador, de la palmada tibia, del esfuerzo inacabable, del largo aullido en medio de la oscuridad. As&#237; luc&#237;a ella en la fotograf&#237;a de aquel rinc&#243;n del establecimiento. Como quiz&#225; ya nunca m&#225;s en el futuro se ver&#237;a, mocedad de mocedades. Como quiz&#225; ya nunca m&#225;s en el futuro figurar&#237;a, juventud de juventudes. Ellas, como diosas del amor.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Como tambi&#233;n hubo de ser imposible apreciarla en el tiempo en aquella fotograf&#237;a del vestido amplio y blanco, de gran ruedo y escotado a la mitad, inflado por el torrente de aire que nac&#237;a en la rejilla y que obligaba a meterse las manos entre las piernas. Hubiese sido muy dif&#237;cil convencerla de un traje con aquel dise&#241;o, tan amplio, tan blanco, con un escote tan pronunciado en medio de los senos, y tan profundo, aparte de ello un torrente de aire de abajo hacia arriba haciendo saltar la falda como un platillo volador. Y es que casi todos sus vestidos iban tan ce&#241;idos como si imprimieran las l&#237;neas, el busto completamente forrado, los brazos libres y sin necesidad de resultar prestos a meter las manos entre las piernas. Nunca se hubiese podido levantar ni un solo cent&#237;metro de aquellos vestidos, por m&#225;s huracanada que fuera esa sesi&#243;n fotogr&#225;fica. Talvez nunca hubiesen logrado siquiera convencerla de por lo menos asistir a esa sesi&#243;n fotogr&#225;fica. Y menos que al final se le vieran los calzones anchos y tambi&#233;n blancos. En el tiempo igual hubo de ser imposible apreciarla completamente desnuda y tendida sobre una alfombra roja, que en tal caso, hubieran de haber trastocado por una de color crema.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ah&#237; se encarama en el momento la nueva tanda de acordes tamboriles y de flautas desgarradas, que se amarran insistentes a los o&#237;dos como aretes invisibles. La misma gente va y viene en los compases ya marcados, y en los que se abren campo solo en medio de la imaginaci&#243;n de seres nocturnos y bohemios. Bambol&#233;anse a veces tan cuerdos como ca&#243;ticos. Van y vienen, como si fueran olas de carne flotando en las marejadas de la noche y del alcohol. Ah&#237; est&#225;n irrescatables para la triste realidad, presas de una alegr&#237;a que los penetra poco a poco, y que los va invadiendo sin tiempo para volver atr&#225;s. Ya la madrugada empieza a abrir su &lt;i&gt;bocota&lt;/i&gt; para tragarlos enteros, por la profunda garganta han comenzado a pasar al nuevo d&#237;a. Y la voz de ella se repite interminable, a veces tan alta y gruesa, a veces tan evasiva y r&#225;pida, a veces tan exaltada y en letan&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Despu&#233;s de la mocedad y de la juventud primera se march&#243; directo a las manos del m&#250;sico insistente, una sola melod&#237;a y dos amores, al punto que lo alcanzar&#237;an las canas en las patillas y en las cejas admir&#225;ndola de reojo sobre los escenarios. Moviendo a la vez las &lt;i&gt;manitos&lt;/i&gt; que luego la cubrir&#237;an en la cama con caricias y mimos proverbiales, eso si se puede llegar a creer que antes del verbo fue la m&#250;sica. Nada de un matrimonio prematuro con un desconocido que ni siquiera pas&#243; a la historia bajo el honor de poseer tanta belleza junta. Y muy posiblemente a los beisbolistas y a los escritores que lleg&#243; a conocer no les dio nunca &lt;i&gt;ni la hora&lt;/i&gt;, es decir que ni siquiera tuvo un poco de tiempo para otros hombres, as&#237; se apellidaran Kennedy. Una y otra marcadas por el mismo sino del amor, pero lejanas marchantes en medio de dos caminos divergentes. Pero ella nunca deseada a tal grado por la masa masculina que efervec&#237;a con solo escuchar aquel nombre en especial, hombres que entonces iban entreabriendo sus labios y nunca los cerraban mientras se encontraran ante su descomunal presencia. En otros tiempos y lugares, mientras ella dejaba atr&#225;s su isla en medio del furioso trote de soldados, los soldados de otros contingentes chiflaban a morir, dispuestos a dejar all&#237; la vida por su diva, tanto como por su patria. Cantos latitudinales en un overol casi camuflado, paralelamente canciones, c&#225;maras y fama. Y admiradores por doquier, cada cual a su manera. Una casi llega a la Casa Blanca, otra se fue &lt;i&gt;del totazo&lt;/i&gt; a La &lt;a href='http://www.buscasalsa.com/+-FANIA-+' class='spip_in'&gt;Fania&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Aproxim&#225;ndose el l&#237;mite mencionar&#233; por las &#250;ltimas ondas que se esparcen desde el cono negro que una se hizo a los diferentes t&#237;tulos de un solo y propio reinado : la Guarachera de Oriente, La Guarachera de Cuba, la Reina de la Salsa, ello de mano de sofisticados edecanes como Tito, Larry, Jhonny, Ray y Willie. Pero no habr&#225; de hacerse menci&#243;n alguna por las &#250;ltimas ondas que se esparcen desde el cono negro, que otra se hizo a los diferentes t&#237;tulos de un solo y propio reinado : La Orqu&#237;dea Rubia, La Venus Dorada, La Rubia Tentaci&#243;n, ello de mano de sofisticados edecanes como Groucho, Howard, Cary, Ginger y Laurence. Vaya alguien a saber si alguna vez se cruzaron en la vida, porque lo m&#225;s seguro es que si se cruzaron en la muerte. Frente a frente, sin ning&#250;n maquillaje.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Modular&#233; ya un poco entrecortado que ella se acercar&#237;a simple y sencilla a recibir m&#225;s de cien premios, que escal&#243; una docena de nominaciones al obnubilado Grammy, que en una Rep&#250;blica tropical llamada Colombia se le lleg&#243; a imponer la Medalla Presidencial en Artes, que la ciudad de San Francisco declar&#243; su d&#237;a el veinticinco de octubre, que las universidades de Yale, Florida y Miami se adhirieron a su sequito, y que igual result&#243; al final metida en el celuloide con unos &lt;i&gt;reyes del mambo&lt;/i&gt; y en las filas de &lt;i&gt;cuando sali&#243; de Cuba&lt;/i&gt;. Igual habr&#225; de olvidarse por el momento a quien llegar&#237;a a ser reconocida como World's Most Popular Star, incluso con la entrega a bordo de un Golden Globe, del cual alguien dijo por ah&#237; que equivale a una especie de Premio N&#243;bel del Cine. Tambi&#233;n ya dice alguien por aqu&#237; &lt;i&gt;que la paremos&lt;/i&gt;, que todo eso ya se sabe.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y es que est&#225; muy bien que contin&#250;en celebrando. Con licores y cantos, en medio del estrepitoso y dulce lamento de su voz. Talvez tambi&#233;n sobre decir por el micr&#243;fono que desde ahora calla, que hace tan solo un par de a&#241;os le diagnosticaron c&#225;ncer encef&#225;lico, de aquel que se come primero la ra&#237;z del cabello y luego el cerebro entero. Sobre la otra todav&#237;a quedar&#225; flotando en el ambiente ese tipo de pregunta que se hace a&#250;n tan simb&#243;lica como real, sobre quien la mat&#243;. Dec&#237;a antes de irse que so&#241;aba estar de pie en una iglesia sin ropa, y que la gente se hallaba tendida a sus pies, en el suelo, y que ella caminaba desnuda sintiendo una enorme sensaci&#243;n de libertad, por encima de todos los cuerpos postrados pero con cuidado de no pisar a nadie.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sin embargo, complacido y apurando el trago cerrar&#233; la tertulia con la expresi&#243;n que ella misma siempre lanz&#243; al aire, dotada de una misteriosa alegr&#237;a, y que concisamente dej&#243; en todas partes su profundo ideario : &#8220;&#161;&lt;i&gt;Az&#250;car&lt;/i&gt; !&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;In Memoriam&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Yo, Ibrahimcito&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Suena como un tenuecillo tamboreo en toda la noche oscura : bum, bum, bum. Tiene un ritmo que despierta ahora mis sentidos, lo escucho claro arrull&#225;ndome, al parecer ya no se ir&#225; nunca. Pero es muy suave : bum, bum, bum. Es mi coraz&#243;n, viene del peque&#241;o coraz&#243;n con un ritmo que despierta ahora mis sentidos, y al parecer ya no dejar&#225; de arrullarme nunca. M&#225;s alto se empieza a o&#237;r otro tamboreo parecido, pero trae la cadencia como de una rosa al respirar, va con el mismo son aunque m&#225;s fuerte, as&#237; debo colocar algo de atenci&#243;n para escucharlos a ambos cuando se mezclan en esa uni&#243;n f&#225;cil, muy natural. Pueden ir juntos mientras retumban en toda la noche oscura. Debe ser el coraz&#243;n de mi madre, que todav&#237;a duerme como si flotara dentro de una nube de felicidad. Y aun se suma uno m&#225;s, pero este es un tamboreo pujante, como el de un toro al resollar, golpea el silencio con m&#225;s vigor y se impone sobre mi suave tamboreo, sobre el dulce tamboreo de ella al dormir. Se une sin pedir permiso alguno a los nuestros, marca como una clave diferente, muy intensa, hace un golpe dominante. Debe ser el coraz&#243;n de mi padre, que tambi&#233;n duerme junto a nosotros, como flotando en la nube de la felicidad de ella. Bum, bum, bum, a tres sonidos arm&#243;nicos y cadentes, intensos y amigos, aislados y juntos al penetrar de improvisto en toda la noche oscura. All&#237; se mezclan con el silbo fresco que entra por la ventana de madera abierta, con su chiflido fresco, y tambi&#233;n con ese rumor que viene del &#225;rbol que abre su brazos sobre la caba&#241;a, rumor bajo que sin duda alerta mis sentidos como hacia una orquesta : tamboreo, silbo, bajo. Ello me quiere decir que si escucho todo, soy. Soy Ibrahimcito.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Mi madre en este instante se acomoda y ha empezado a so&#241;ar. Me dispongo a ver quiz&#225; por primera vez. Sonr&#237;o un poco, y al mismo tiempo floto como dentro de la nube de ellos dos. Levanto mi fr&#225;gil nuca y admiro asombrado las im&#225;genes que empiezan a correr por su frente oscura, que igual empieza a llenarse de colorines. Observo gravitante, sin perder detalle alguno. Aparece la jarana, y ah&#237; hay muchas comadres con vestidos vistosos y coquetos, los compadres arrastran aquellas faldas al comp&#225;s de melod&#237;as finas y emocionantes, ellas van junto a ellos como si recorrieran un corto camino que a veces se cierra en c&#237;rculos y giros. Todos sonr&#237;en, y las copas chocan dejando un gemido corto en medio de aquella m&#250;sica, algunos r&#237;en con dientes blancos como de espuma, que brotan en medio de gruesos labios negros.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Puedo ver en el sue&#241;o que mi padre la gu&#237;a en jugueteos hacia el solar, se separan por un instante de todos los dem&#225;s hasta que quedan solos bajo un rayo de luna que ilumina insistente las plantas del jard&#237;n, los perros que todav&#237;a andan por ah&#237;, y la cerca firme en la cual ella recuesta su espalda, para abrir su boca morena y entonces recibir la de &#233;l. El guapo la encima con la fuerza de su talla, y todo el bullicio de la fiesta queda atr&#225;s para los dos, nadie sabe que est&#225;n alejados, y solos y enamorados. Finalmente saltan los pechos de botones amoratados y la blusa blanca se descorre dando paso a la inquietud indomable de aquellas manos duras, que los apretan una y otra vez, y que incluso los llevan hasta la punta firme de su lengua. Ella empieza a gemir y a encaramar su falda ancha, de boleritos rojos y amarillos que contrastan bajo el rayo de luna que all&#237; se enclava. El hombre la apresa con su misma potencia por la cintura, la enselva m&#225;s all&#225; de la cerca, la sigue conduciendo en un jugueteo que busca ya el final, la embosca poco a poco dentro de la grata manigua que hay tras el solar. Y ah&#237; permanecen por minutos que pasan lentos, intensos, h&#250;medos, ardientes. Mi madre continua so&#241;ando frente a mis peque&#241;os ojos y en medio de su frente, se sume de nuevo en la barbilla mal afeitada, en la quijada que se corta de repente en los &#225;ngulos hombr&#237;os, en los rizos que aprisiona con su delicada mano tras la nuca. Y el amante ya se agota sobre los senos abiertos al reinado del rayo de luna, ya se revuelve como si tras su espalda viniera un enorme soplo huracanado, ya finalmente estalla sobre ella como si su cuerpo estuviera pose&#237;do por una &#225;nima indomable, sin control alguno. Quiz&#225;s fue precisamente cuando qued&#233; incrustado en estas entra&#241;as. Yo, Ibrahimcito. Despu&#233;s ella se levanta, se sacude, sonr&#237;e y lo besa, ayuda a atarle otra vez el cinto al pantal&#243;n, lo toma de la mano y lo arrastra como en un nuevo juego al centro de la celebraci&#243;n. As&#237; lo encima por los hombros con la fuerza de sus brazos, y todo el bullicio de la fiesta queda otra vez de frente para los dos, nadie sabe que han estado alejados, y solos y enamorados. Nadie sabe tampoco nada sobre mi existencia. Despu&#233;s de concluido el carnaval, luego que los primeros gallos avisaran al rayo de luna amanecido, juntos y tambaleantes han venido hacia esta caba&#241;a, que arriba tiene los brazos abiertos de un &#225;rbol melodioso, y una ventana de madera que deja entrar el agudo silbo del vientecillo. Ahora descansamos todos en esta misma cama. Y mi madre ahora ha dejado de so&#241;ar.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero desde este mismo momento ya s&#233; lo que es el ron y el tabaco. Incluso aqu&#237; puedo imaginar que me bebo un &lt;i&gt;palito&lt;/i&gt; y que con estos dedos peque&#241;itos enciendo uno de esos envueltos de punta anaranjada. Tal como hac&#237;an aquellos compadres de camisas blancas, y coloridas, y con muchas palmeras. Quiz&#225; un d&#237;a llegar&#233; a tomar muchos palos de ron, talvez fumar&#233; muchos tabacos envueltos. Sin embargo, siento ahora la plena seguridad de que tambi&#233;n cantar&#233;, y que tocar&#233; los instrumentos sonoros, y que bailar&#233; con las mulatas esbeltas, como esas palmeras dibujadas en las camisas. Por la ventana de madera abierta a la brisa puedo entender que hay muchas otras cosas en este mundo que huele profundo a mar trasnochado, m&#225;s ya tengo para mi que solo cantar&#233;, tocar&#233; y bailar&#233;. Tomar&#233; el puesto del juglar aquel en el centro de todos los dem&#225;s m&#250;sicos de la festividad, har&#233; lo mismo a mi propia manera, pero intentando siempre que mi sonrisa luzca mejor que la suya. Quiz&#225; como &#233;l, no tenga mayor fortuna, m&#225;s intentar&#233; confiado en hacer de mi alegr&#237;a un canto, pues ya me s&#233; una criatura alegre que por poco o mucho, nunca dejar&#225; la forma de ser que siente florecer desde que respira. Es que desde ahora todo me huele a ron, a tabaco, a mulatas y a mar que ha pasado la noche en vela. Y es que desde ahora todo me huele a m&#250;sica y a canto. Ambos muy rom&#225;nticos. Soy Ibrahimcito.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Conocer&#233; a mis primos y empezar&#233; a cantar junto a ellos, ir&#233; al encuentro de mis amigos &lt;i&gt;bocucos&lt;/i&gt;, y desde ya mismo dar&#233; fe cierta sobre aquello que alguno mencionar&#225; en el futuro : luchen por la vida que la muerte est&#225; segura. Tanto tendr&#233; que ver con el mu&#241;eco desgajado de yarey y con su bast&#243;n reclinado, que me llegar&#233; a complacer intenso en el mismo pl&#225;tanal de Bartolo. Un pl&#225;tanal lejano que entonces se har&#225; muy parecido al de hace tan poquitas horas, ah&#237; junto a la manigua que hab&#237;a tras el solar de la fiesta. Y talvez como el coplero en el centro de todos los dem&#225;s m&#250;sicos, no tenga mucha fortuna con la alegr&#237;a de mi canto, pero no abandonar&#233; nunca la forma de ser que siento brotar desde que respiro. Y es que todo me seguir&#225; oliendo a m&#250;sica, a canto, ambos muy rom&#225;nticos. No importa que un d&#237;a me lancen al olvido como si fuera un abismo, ni que me lleguen a negar como si jam&#225;s hubiese llegado a existir. Igual cantar&#233; cuando la llovizna humedezca mi boina gris al vender melones y aguacates, y cantar&#233; cuando la hoguera en el cielo reseque mis labios al limpiar botas. No importa que despu&#233;s quieran olvidarme y negarme, hasta que San L&#225;zaro se acuerde de un ni&#241;o que quiso cantar en el mismo instante en que sinti&#243; su divina presencia. Y si la fortuna llegase un d&#237;a de la mano de la ventura, ya no podr&#233; regalarle una sonrisa mejor que esta que empiezo a ensayar para cuando sea el compadre m&#225;s importante de la jarana. Como el trovero aquel que ten&#237;a puesta la camisa de palmeras, y una multa esbelta muy cerca a sus espaldas, mientras cantaba en el centro de todos los dem&#225;s m&#250;sicos d&#225;ndose de vez en cuando un palo de ron y una fumada de tabaco.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es por eso que muy pronto volver&#233; al espacio amable de otro sal&#243;n en donde los vecinos se re&#250;nan para una naciente y promisoria noche de carnaval. Entonces mirar&#233; el escenario por los mismos ojos resplandecientes de mi madre negra, y all&#237; estar&#233; de frente a la sonora orquesta mientras que las parejas de adultos bailen y las parejas de j&#243;venes se escapen hacia la manigua. Ah&#237; concurrir&#225;n de nuevo la m&#250;sica y el canto. Y el cantante de camisa y mulata juntas, de palo de ron y fuego en los labios, sonreir&#225; en aquella noche de San Lu&#237;s dando su mejor nota al c&#225;lido aire. Ser&#225; el momento aguardado para empezar a dar tumbos y decididas patadas en el vientre hasta que mi madre rendida caiga reclinada en el solar, y mi padre abra sus piernas con mayor p&#225;lpito y sorpresa que en aquella otra ocasi&#243;n. Esperar&#233; el acorde final, dejar&#233; que los instrumentos descarguen su pasajero cansancio, permitir&#233; que la voz del cantor emita su &#250;ltima alegre nota, y entonces irrumpir&#233; fuerte con la que en un llanto melodioso hay en esta garganta m&#237;a : &#161;oaaaa, oaaaa, oaaaa... &#161;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;In Memoriam&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;La Macorina&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Ya no puedo m&#225;s hacer que imaginarte, Macorina. El viento de la tarde me trae tu recuerdo, mientras que las flores coloridas tiritan ajenas y como idas dentro de las r&#225;fagas de brisa. Se van t&#237;midas desde mis ojos lejanos hasta tu rostro fresco, enmarcado por una sonrisa carmes&#237;. No puedo m&#225;s que imaginarte. En ello, componiendo poco a poco los fragmentos de tu primera infancia, como recuadros desgastados de una antigua revista, apareciendo as&#237; con trenzas ajustadas en medio de la habitaci&#243;n colmada de mu&#241;ecas. Mu&#241;ecas de diferentes maneras y ropajes, mu&#241;ecas desgonzadas bajo el sonido de un tic tac cercano, mu&#241;ecas con los ojos abiertos a la contemplaci&#243;n de tu frente amplia y serena. Y tus peque&#241;as manos recorriendo lentas con la punta de los dedos el material fuerte de sus vientres y sus l&#237;neas sinuosas. Las tardes finalizaban en silencio junto a ellas, t&#250; en el centro y observ&#225;ndose mutuamente. Mu&#241;ecas que supon&#237;as, ven&#237;an del cielo. Cuando entraba la noche y tu cuerpecillo cansado se venc&#237;a ante el derroche de todos los juegos, descend&#237;an a motones con las manos abiertas y los labios tatuados, giraban levitantes como una lluvia de figurillas, y a pesar de todo, nunca terminaban de caer sobre el tapete. Quiz&#225; mientras dorm&#237;as, suced&#237;a que todas y de cabeza se iban sembrando en tu pecho, donde las guardabas celosamente para encararlas al d&#237;a siguiente con el seguro adem&#225;n de ser la m&#225;s bella del conjunto.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sin embargo, otra result&#243; ser la luminosa ma&#241;ana en la cual despertaste siendo la m&#225;s esplendida de todas las adolescentes. Una lejana brisa marina entr&#243; a raudales por la ventana, y como trayendo el enigm&#225;tico mensaje sobre tu inesperada partida. Tus pechos abiertos y blandos entonces se encumbraron hacia el horizonte, y las gotas de roc&#237;o terminaron por erizarlos. La primavera en el campo embrujaba, y tambi&#233;n la ten&#237;as puesta en la piel, en tus ojos. Esa ma&#241;ana brillante miraste con rezago infantil, por &#250;ltima vez, tus mu&#241;ecas. Igual hab&#237;an dado muchas vueltas sobre tu frente la noche anterior, neg&#225;ndose a entrar en tu pecho por el terco af&#225;n del mancebo que amamantabas, y as&#237; prefirieron despedirse de ti con una extra&#241;a mueca en la oscuridad. A &#233;l ya lo conoc&#237;as muy bien, en tus profundos sue&#241;os, en tus livianos d&#237;as.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Tu fuga de la vieja y c&#243;moda casa reflejada por la luna result&#243; siendo todo un &#233;xito, Macorina. Ni siquiera las manos extendidas de tus padres pudieron traerte de nuevo desde la Capital, y se fueron tornando est&#225;ticas e implorantes despu&#233;s de tres a&#241;os de ruegos y esfuerzos para convencerte. Mientras, y muchas veces hasta la alborada, las manos del amante amalgamaban tus juveniles carnes, rebosadas de senos turgentes, separados de manera insospechada por las penumbras. Aquellas manos due&#241;as que apretujaban tus anchas caderas, y tus macizas y lozanas piernas, y tu cintura contorneada. Manos que despu&#233;s, agradecida, anidabas entre las tuyas. Y manos que luego de tres a&#241;os te negabas a soltar, a pesar que la promesa del carabonita sobre amarte para siempre empezaba a desvanecerse en otros cuerpos femeninos, en los puntos de los dados, y en las profundas copas de ron. Tu sexo ya le sab&#237;a a yema, maldito sea, Yemay&#225;. Pero al fin y al cabo, tu primer y &#250;nico amor, aquel que recordar&#237;as hasta la muerte, tal como sol&#237;as referirte a &#233;l. &#191;Estoy ahora llorando, Macorina ?.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Despu&#233;s del largo paso del tiempo habr&#237;a de preguntarte quien realmente caus&#243; la gran decisi&#243;n, pues dicen los rumores que fue una mujer quien susurr&#243; a tu o&#237;do la forma de vivir bien y en abundancia, mas para mi tengo que igual pudo surgir del brillo de tus ojos claros al posarlos sobre el cuerpo desnudo del hombre ebrio y dormido. Aunque igual, el destino silenciar&#225; para siempre todos los detalles juntos. Y talvez solo el sino explique de su mano la primera de todas tus rondas : &#225;gil, entrada en carnes, picaresca. La brisa marina se apegaba a tus mejillas sazon&#225;ndolas con la primera sal que insaciables probar&#237;an los labios del primer acompa&#241;ante, quien ya nunca pudo conciliar con tranquilidad el sue&#241;o. En cambio, t&#250; muy pronto estar&#237;as despabilada y frente a frente con el danz&#243;n, el son y la rumba.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Lo mismo habr&#237;a de aclararse in&#250;tilmente en cuanto al mote, Macorina, pues es sabido que necesitabas tambi&#233;n del normal velo que empezaste a usar llam&#225;ndote Mar&#237;a Calvo, encubriendo as&#237; para los clientes tu verdadero nombre : Mar&#237;a Constancia Caraza Vald&#233;s. Mientras que siga floreciendo la an&#233;cdota sobre el maric&#243;n vestido de mujer con el cual te confundieron en una fr&#237;a noche sin estrellas, &#191;o fue un serenatero a quien llamaban La Fornarina ?, enredo de sobrenombres con el que un borracho a gritos termin&#243; por bautizarte con la benevolencia de la gente que en la calle escuchaba y se re&#237;a. Muy a pesar de su sabia conveniencia, nunca dejaste de renegarlo. Pero ya no hab&#237;a nada por hacer, crecer&#237;a como la espuma en el malec&#243;n, crecer&#237;a como el abultamiento bajo los pantalones ante tu presencia, crecer&#237;a como el paso inconfundible de tus piernas adentr&#225;ndose en las numerosas callejuelas. Y despu&#233;s habr&#237;as de escucharlo heredado del an&#243;nimo en la voz del mismo Barroso, y en el estribillo de un futuro insistente y r&#237;tmico : ponme la mano aqu&#237;, Macorina, pon, pon, pon. Macorina, Macorina.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Fueron noches de cabaret con mucha pompa, tu presencia centelleaba al mayor brillo las costosas botellas de licores, los habanos humeaban cercanos a tu cuello decorado, y las sonrisas recorr&#237;an palmo a palmo tu cuerpo, encumbrado en los hermosos cuerpos de las dem&#225;s anfitrionas. El dinero saltaba de los bolsillos afelpados, las joyas recorr&#237;an los cortos espacios de tu cintura, y las palabras iban y ven&#237;an tray&#233;ndote los m&#225;s dedicados halagos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Noches de acordes mel&#243;dicos que parec&#237;an no terminar jam&#225;s, de conjuntos y orquestas incansables hasta las madrugadas, de compases y movimientos sensuales que te dejaban como la mejor pareja parada en las pistas de baile. Vaivenes inacabables en los cuales el mundo entero giraba a tus pies, la cabellera bambole&#225;ndose de un lado a otro mientras que los caballeros te llevaban con ritmo justo al centro de los salones de m&#250;sica, para as&#237; exhibirte orgullosos y complacidos en medio de los movimientos tropicales.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Fueron noches que terminaron en amplios claustros de oscuridad bajo moles masculinas que se empe&#241;aban en cavar en tu vientre, mientras que con la mirada despierta y alelada empezabas a buscar en los techos invisibles los rostros mudos de las mu&#241;ecas de otros tiempos. Vagar de la mente por el vac&#237;o del primer amanecer, a pesar de los esfuerzos y gemidos ajenos que no permit&#237;an concentrase en los recuerdos y en las evocaciones que intentaban alejarte del momento.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero tambi&#233;n fueron noches de entrega inacabable, cuando despertaba en ti aquella misteriosa y natural fiereza de hembra provocada, de tal manera que los hombres hab&#237;an de disfrutarte como nunca antes lo hab&#237;an so&#241;ado, pero al mismo tiempo evadiendo con premura aquella insistencia tuya que resultaba intimid&#225;ndolos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Noches que terminaban al brillo del sol ya sola y retirada, con fuertes dolores de cabeza y sed incontrolable, tendida en tu lecho solitario, revuelto, y fr&#237;o por el abandono. Entonces eran ma&#241;anas que iban contando paso a paso sus minutos, mientras que contabas con la misma suerte, Macorina, los billetes relucientes y los billetes desgastados. Much&#237;simos de ellos sobre tu div&#225;n. Pero eran tambi&#233;n ma&#241;anas agotadoras donde aun no ca&#237;as en cuenta que las horas antes se hab&#237;an ido sin probar alimento, y sin reposo tranquilo y sin meditaci&#243;n en silencio. Lo &#250;nico que surg&#237;a muy claro en tu mente era que ya no hab&#237;a nadie junto a ti y que nunca m&#225;s lo habr&#237;a. Eran ma&#241;anas en las cuales por fuerza y solo por trances, dorm&#237;as aferr&#225;ndote a tu soledad como si fuera una manta ca&#237;da que por necesidad siempre arropar&#237;a tu existencia. Igual, al borde del atardecer estar&#237;as de nuevo embellecida para hacer la mejor funci&#243;n femenina en la naciente noche de luceros.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El tocador profundo frente a la cortina de color crema, y aquella imagen impactante en el espejo, sentada de manera calculada e intencionada. El reflejo completo a la cintura, el escote desprevenidamente abierto. Y as&#237; iban volando los colorines al natural rostro, con una habilidad impredecible en cuanto a sitios, cantidades y detalles. El gesto femenino, los labios ruborizados, las pesta&#241;as empinadas, Macorina.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Te colocabas sobre las alas de la primera noche, al borde mismo de las livianas estrellas, y acompasada ingresabas en los autos que impacientes esperaban el arribo de aquellas piernas &#250;nicas. All&#237; los galanes sudaban tras sus trajes.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Una vez sentada en los establecimientos, tus brazos se abr&#237;an sobre los espaldares como si estuvieras en el pin&#225;culo de la existencia, todas las miradas quedaban bajo la tuya, y en especial, la del resto de mujeres que entonces habr&#237;an de ser solo parte de tu corte. Humo, risas y champa&#241;a.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Las danzas cortas, las danzas largas, las primeras y las &#250;ltimas, en todas ellas haciendo el desliz correcto, el movimiento indicado, el giro no previsto. Los tablados reventando y apresando sin cesar luces que poco a poco mor&#237;an al llegar el alba.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Manos que se aferraban a tu amplia espalda, labios que quer&#237;an trepar por tu misma nuca, retenciones masculinas que amenazaban con inmovilizarte por minutos enteros. Y despu&#233;s la locura de los cuerpos, Macorina, la locura de los cuerpos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Besos y caricias, a veces amables, a veces malevas, besos y caricias conocidas y desconocidas, besos y caricias al morir la noche y reci&#233;n al reventar del d&#237;a. Despedidas y promesas, declaraciones incre&#237;bles, incluso votos como si fueran necesarios, los hombres terminaban postrados en tu talle solicit&#225;ndote que ya nunca m&#225;s los abandonaras. Obteniendo de tu parte solo el silencio de una profunda mirada, normalmente acompa&#241;ado al final de una misteriosa sonrisa.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Veinte a&#241;os luego de aquel consejo que alguien susurr&#243; a tu o&#237;do, sumabas cerca de una docena de autos de tu propiedad y varias mansiones, y joyas y vestidos y pieles. Tu cuerpo desnudo y engastado en esmeraldas. Tu pubis cubierto en terciopelo rojo. Tu seno durmiente en mullidas almohadas. Apenas el propio resultado de finos cabarets, de finos casinos y de finas camas. Al despertar de nuevo tus ojos se alejaban dentro del tiempo sacando la cuenta de miles de mu&#241;ecas que talvez regalar&#237;as un d&#237;a. Y a veces en pleno espect&#225;culo mujeril continuabas alucinando justo en medio del avi&#243;n aquel cargado de mu&#241;ecas, mientras ca&#237;an de cabeza arrojadas por tus manos para todas las ni&#241;itas del islote.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero, &#191;que sucedi&#243; entonces, Macorina ?. Tus mismos amantes hablaron del declive de la suerte de las rosas. De la misma fortuna deca&#237;da de estas flores coloridas que ahora tiritan ajenas y como idas dentro de las r&#225;fagas de brisa. &#191;Incluso pierden las rosas su mente, su coraz&#243;n, su cuerpo ?. Posiblemente fueron los h&#250;medos naufragios de noches enteras en las copas, tus labios ansiosos y silentes arranc&#225;ndoles el licor gota a gota. Ebriedad de mil peinados revueltos que te tornaban de mal car&#225;cter, al punto de rechazar a los guapos y de estallar con furia los cristales en el suelo. Posiblemente el fr&#237;o cotidiano anidando en tu pecho fue borrando tus sonrisas hasta convertirlas en muecas, al fin y al cabo, nadie puede vivir al mismo tiempo una vida de tantos besos y al mismo tiempo sin ninguno. Soledad lenta y penetrante, quiz&#225; tus sentimientos dieron al traste con el velo de dulzura que tra&#237;as medio colocado a fuerza. Posiblemente tus caderas se ampliaron un tanto, y tus senos cayeron un poco, y tu cintura de leyenda fue ampliando sus arcos. Carnes de tantas auroras y sombras, fatigadas entonces por el jadeo incesante de los cuerpos que se sucedieron uno tras otro, una y otra vez.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero, &#191;que sucedi&#243; entonces, Macorina ?. En las callejuelas se lleg&#243; a murmurar que tus mismos amantes ya no tocaban a tu puerta, d&#225;ndote la espalda, que melanc&#243;lica te hab&#237;as retirado, que estabas enferma, o qu&#233; s&#233; yo. No he de recordar con precisi&#243;n ahora nada, mientras el viento de la tarde me traiga tu recuerdo. Solo s&#233; que tu cuerpo sigui&#243; siendo un para&#237;so de pieles mientras remontabas los cuarenta, los mejores a&#241;os de una hembra bajo tu estrella. Igual segu&#237; vi&#233;ndote ir por aqu&#237; y por all&#225; una vez y otra, sin poder cruzarme nunca en tu camino, igual por una raz&#243;n y otra. Talvez en un momento todos te dejaron, pero en verdad, todos se resistieron al m&#225;ximo de hacerlo. Igual en muchas ocasiones apagu&#233; lento mi cigarro a la distancia mientras que en el hilo de humo se desvanec&#237;a tu figura. Yo tambi&#233;n tuve un camino y un destino, Macorina. Mas no he recordar con precisi&#243;n ahora nada.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Veinte a&#241;os luego ya eras una mujer de canas y una mujer de mitos, cuando te fuiste a vivir a la Calle Apocada. Vaya iron&#237;a, ya sin autos ni mansiones, ni joyas o vestidos o pieles. Los milicianos se murmuraban a tu paso. Entonces tu car&#225;cter se hacia fuerte cuando hab&#237;a que referirse al son y al danz&#243;n, y en especial, sobre tu mote. Y por mucho que intentar&#225;s, no pod&#237;as despojarte del viejo anhelo de haber sido la azafata del vuelo de mu&#241;ecas que ca&#237;an desde el cielo hacia la isla. Para entonces, eran otros los aeroplanos que sobrevolaban. Hasta que un d&#237;a de esos alg&#250;n intruso logr&#243; arrancarte la confesi&#243;n de haber vivido completamente acompa&#241;ada de la soledad. En mi caso, ya no puedo m&#225;s hacer que imaginarte, Macorina.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La tarde ag&#243;nica en que le pediste a la comadre Casimira que te colocara aquel vestido amarillo, no esperaste a que luego regresara con la taza de caf&#233;. Entonces te fuiste para siempre. Entonces tu coraz&#243;n se fue para siempre. Aunque para mi tengo que no te fuiste, y que el nunca se fue. Era el verano de la Calle Zanja y de su funeraria en medio, ten&#237;as cerca de ochenta y cinco a&#241;os. En los libros del cementerio Col&#243;n, el buen sepulturero Hern&#225;ndez pas&#243; revista al pante&#243;n donde dentro qued&#243; quien se hac&#237;a llamar Mar&#237;a Calvo. Y all&#237; no hubo nadie para despedirte. Cuando por fin logramos exhumar tu cad&#225;ver y trasladar tus restos a un osario, pens&#233; por primera vez que una historia como la tuya no pod&#237;a finalizar en el silencio.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Confesar&#233; que por un tiempo segu&#237; vi&#233;ndote pasar por el malec&#243;n, mientras la brisa marina jugaba con los mechones rebeldes de tu cabello, y se estrellaba contra tus senos abultados. Tu risa penetraba la humedad, y los labios refinados dibujaban el mejor gesto de sensualidad. Eran como un atrevido beso lanzado hacia todos los oc&#233;anos. Ya no puedo m&#225;s hacer que seguir tray&#233;ndote flores, Macorina.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;In Memoriam
&lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_ps'&gt;&lt;p&gt;Creditos :&lt;/p&gt; &lt;ul class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;li&gt; Macorina (Abelardo Barroso)&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;
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<item xml:lang="fr">
		<title>Cuentos en Salsa II</title>
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		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>Carlos Fajardo G.</dc:creator>



		<description>- &#191;Qu&#233; le pasa a Lupita ? - No s&#233;&#8230; - &#191;Qu&#233; le pasa a Lupita ? - No s&#233;&#8230; - &#191;Qu&#233; le pasa a esa ni&#241;a ? - No s&#233;&#8230; - &#191;Qu&#233; es lo que quiere ? - Bailar&#8230; - &#191;Por qu&#233; ella no baila ? - Su pap&#225;&#8230; - &#191;Qu&#233; dice su papa ? - Que no&#8230; - &#191;Qu&#233; dice su mama ? - Que si&#8230; - Que baile esa ni&#241;a - Si, si&#8230; - Que baile Lupita - Si, si&#8230; - &#191;Qu&#233; quiere bailar ? - Mamb&#243;&#8230; - Si, si, si. &#161;Ahhh. . . !. Mambo, mambo, mambo, mambo. Si, si, si. &#161;Uhhhhh. . . ! (...)

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&lt;a href="http://www.buscasalsa.com/-Cuentos-en-Salsa-" rel="directory"&gt;Cuentos en Salsa&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L150xH113/arton789-68d75.png&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='150' height='113' class='spip_logos' style='height:113px;width:150px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;blockquote class=&quot;spip_poesie&quot;&gt;
&lt;div&gt;- &#191;Qu&#233; le pasa a Lupita ? &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- No s&#233;&#8230; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- &#191;Qu&#233; le pasa a Lupita ?&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- No s&#233;&#8230;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- &#191;Qu&#233; le pasa a esa ni&#241;a ?&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- No s&#233;&#8230;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- &#191;Qu&#233; es lo que quiere ? &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- Bailar&#8230;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- &#191;Por qu&#233; ella no baila ?&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- Su pap&#225;&#8230; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- &#191;Qu&#233; dice su papa ?&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- Que no&#8230; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- &#191;Qu&#233; dice su mama ?&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- Que si&#8230;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- Que baile esa ni&#241;a &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- Si, si&#8230; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- Que baile Lupita &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- Si, si&#8230; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- &#191;Qu&#233; quiere bailar ?&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- Mamb&#243;&#8230;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;- Si, si, si. &#161;Ahhh. . . !. Mambo, mambo, mambo, mambo. Si, si, si. &#161;Uhhhhh. . . !&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt; Introducci&#243;n al mambo &#8220;Lupita&#8221; de D&#225;maso P&#233;rez Prado &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Julio El Gitano&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;En esa ma&#241;ana la caba&#241;a se hab&#237;a iluminado con un toque adicional de resplandor y canto de p&#225;jaros, en la misma hora en que la bola de cristal inici&#243; su enigm&#225;tica pl&#225;tica. Muy n&#237;tidamente declar&#243; :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Seguro sin discusi&#243;n, Julio &#8220;El Gitano&#8221; y su perro, el noble y bello sabueso, muy contento con su amo...&lt;/i&gt; &#8211;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Entonces ella pos&#243; sus ilusionados y profundos ojos negros dentro de aquel vidrio transparente, y logr&#243; ver la escena. &#201;l le pasaba la mano y le dec&#237;a :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Oye, King, somos ya libres al fin, porque ya dej&#233; esa ingrata, si no te quiere mi hermano, conmigo sino se empata...&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Desde aquel d&#237;a la ilusi&#243;n hab&#237;a tornado y renacido con m&#225;s fuerza, latiendo intensa dentro del apasionado coraz&#243;n, y aliment&#225;ndose de continuo con las dos sesiones posteriores en las cuales la esfera de vidrio repiti&#243; de manera insistente :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Julio &#8220;El Gitano&#8221; dej&#243; a su mujer y con su perro la ech&#243; a correr. Julio &#8220;El Gitano&#8221; dej&#243; a su mujer y con su perro la ech&#243; a correr. Dej&#243; a su mujer, la ech&#243; a correr, dej&#243; a su mujer, la ech&#243; a correr...&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Incluso se present&#243; una nueva oportunidad que se torn&#243; en tan dedicada concentraci&#243;n, que casi pudo o&#237;r la voz del gitano saliendo de las mismas entra&#241;as de aquel objeto translucido :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Bendito sea el &#225;rbol con que hicieron el papel, con el que fabricaron la maraca que luci&#243; er d&#237;a e la parti'a de esta mardita muj&#233;... , y ol&#233;, y me voy con mi &lt;/i&gt;
&lt;i&gt;perro...&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sin duda, era &#233;l, con su firme tono de voz, con el r&#225;pido y sonoro acento, con aquella forma &#250;nica de emitir palabras que desde el primer instante viv&#237;a enredada en sus o&#237;dos. Aquella primera vez siempre ser&#237;a inolvidable, promisoria, como continuaba siendo la brisa en el bosque en los momentos solitarios al borde del r&#237;o.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En el inusitado renacer de la esperanza, por m&#225;s no hab&#237;a podido dejar de pensar en la mujer posiblemente abandonada, que talvez ahora deb&#237;a estar enfrent&#225;ndose a un nuevo destino. Alguna ocasi&#243;n, - tirando con el mismo &#225;nimo las barajas -, se sorprendi&#243; reflexionando en t&#233;rminos comprensivos sobre la ajena desfortuna : &#8220;&lt;i&gt;Aqu&#237; ve la moraleja de esta historia tan sencilla, que aunque usted se sienta en silla y su perro est&#225; en el suelo, no por eso hay derecho de despreciar al canino, en la vida hay dos caminos, de querer o no querer, Julio perdi&#243; a su mujer, pero su perro es su amigo...&lt;/i&gt;&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y fue cuando se dijo a s&#237; misma : &#8220;&lt;i&gt;Ya el tiempo ha transcurrido y de ella no se acuerda, pero sin embargo queda esa gran satisfacci&#243;n, que todo ha sido un recuerdo poco grato al coraz&#243;n, Julio sigue con su perro, tan contento y adul&#243;n, y King sigue como un rey viviendo de lo mejor...&lt;/i&gt;&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sin embargo, nada de ello bastaba para poseer absoluta certeza, pues solo eran las premoniciones tra&#237;das por la larga experiencia en sus artes, pero que igual se llevaban los sobresaltos en los minutos vencidos por la incertidumbre.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Por eso deb&#237;a iniciar aquel viaje, m&#225;s urgente aun cuando la noche anterior la bola de cristal se hab&#237;a tornado tan enigm&#225;tica como misteriosa. En leves destellos hab&#237;a mencionado, sin precisar si se trataba de verdad o alegor&#237;a :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Ay mi hermano, muri&#243; el gitano y su perro, ay mi hermano, muri&#243; el gitano y su perro... &lt;/i&gt;-&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Entrecerrando los ojos, ella at&#243; su pa&#241;oleta bajo la fina barbilla, e imagin&#243; el largo camino por recorrer.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Gavetas&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;La pausada voz masculina continu&#243; sonando firme en medio del levitante y tropical silencio de aquella sosegada iglesia :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Las mujeres son las que enloquecen todos mis proyectos, porque tienen m&#225;gica mirada adem&#225;s del sexo. &#191;Qu&#233; har&#237;a si no las tuviera aqu&#237; en mi cabeza ?, &#191;qu&#233; har&#237;a yo... ?&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Del otro lado del confesionario se sinti&#243; entonces como el leve movimiento de quien se acomoda mejor, acompa&#241;ado de una corta carraspera por la evidente molestia. Pese a ello, el sacramento de la comuni&#243;n prosigui&#243; :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Aparecen cada noche en sue&#241;os en mi coraz&#243;n, por fortuna siempre queda una para darme amor... , &#191;qu&#233; har&#237;a si no las tuviera aqu&#237; en mi cabeza ?, &#191;qu&#233; har&#237;a yo... ?&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El comentario se extendi&#243; en una ingenua y aparente perdida de control :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Son unas gavetas que hay en mi cabeza, que guardan los sentimientos, que dominan la naturaleza. Son unas gavetas que hay en mi cabeza, que me matan y me dejan, y al final vivo por ellas...&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ya al borde de la irritaci&#243;n, el cura decidi&#243; que era el momento de cortar una interlocuci&#243;n que hab&#237;a escuchado muy atento desde el principio, y fue cuando interpel&#243; con marcado acento :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;&#161;Vamos, hombre... !&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;A continuaci&#243;n y haciendo acopio de toda su calma, le murmur&#243; al penitente los encantos de la magia cristiana, de la raz&#243;n y del equilibrio, adem&#225;s de la conveniencia de llevar una vida independiente y libre de castigo celestial.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Despu&#233;s de un breve momento que resultar&#237;a en abierta contradicci&#243;n, la confesi&#243;n de boca sigui&#243; as&#237; :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Mujeres... , son mujeres. Las que dominan la magia secreta, y vuelven loca toda mi cabeza, son as&#237; y es suficiente, yo no pido m&#225;s para vivir... Me perturban, me dan vida, me dominan, me castigan... quien no conoce el amor de las mujeres... son mujeres. Si esta noche cabalgo sus cuerpos, deseo les dar&#233; de amarme...&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Habiendo llegado a esto, por la mente del cura cruzaron veloces un par de pensamientos como si fuesen centellas. Pens&#243; en el pecado original extendido desde los tiempos de Eva. Pens&#243; en la condena indefinida que la tentaci&#243;n incontrolable le hab&#237;a tra&#237;do a Ad&#225;n. Pero igual no pudo evitar pensar en si aquella voz tan masculina y apasionada detr&#225;s de la rejilla, tendr&#237;a due&#241;a... As&#237;, dio continuidad al acto de confesi&#243;n con un corto serm&#243;n respecto de las dos primeras reflexiones que se hab&#237;a hecho, cambiando el tono de manera casi sugestiva al interrogar sobre la &#250;ltima...&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La respuesta que obtuvo fue una puntual argumentaci&#243;n que culmin&#243; del siguiente modo :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;... y en la forma de sus cuerpos siento la raz&#243;n de amarlas as&#237;, as&#237;, sobre su rara belleza. Son unas gavetas que hay en mi cabeza, es que dominan toda mi existencia, que vuelven loca, loca mi paciencia. Que me dan vida, que me dominan, que me fascinan, estoy loco por su amor...&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Advirtiendo que hab&#237;a omitido decir algo, esta vez la seductora voz a&#241;adi&#243; :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Tengo una mu&#241;eca de cabello largo, que me da la vida, que me da los sue&#241;os, que me da todo su amor. &#161;Vaya que me tiene loco... !&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El cura hizo un conciso c&#225;lculo seg&#250;n el cual, deb&#237;a cambiar de estilo para enfrentar el sentimiento de quien se confesaba, y por qu&#233; no, tratar de sacarle un tanto de provecho a la inusual situaci&#243;n lit&#250;rgica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Se dio entonces un poco de tiempo para impresionar al penitente con sus conocimientos de la Enc&#237;clica Mystici de P&#237;o XII sobre arrepentimiento, que muy bien hab&#237;a aprendido en su &#233;poca de formaci&#243;n en el seminario, antes de emigrar de la madre patria. E incluso al final se permiti&#243; insinuar muy brevemente los posibles beneficios de penitencia y absoluci&#243;n a trav&#233;s de una confesi&#243;n telef&#243;nica... Sin embargo, de un momento a otro tuvo el sobresalto de no haber seguido siendo escuchado, y a pesar que descorri&#243; del todo la cortina de la rejilla para atisbar, hubo de salir por la puerta para observar de pie que el espacio lateral hab&#237;a sido desocupado.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La iglesia igual se manten&#237;a en un reposo absoluto. Otra vez se encontraba completamente solo. Pero era como si all&#237; se hubiera quedado un largo eco que repet&#237;a : &lt;i&gt;&#8220;Estoy loco, loco, loco, estoy loco de amor... .&#8221;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sobrecogiendo su lento paso y acomod&#225;ndose los lentes, se pregunt&#243; qu&#233; significar&#237;a la palabra gavetas. Quiz&#225;s... , &#191;gaviotas ?.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;El Hombre Incre&#237;ble (Me Est&#225; que se Hace)&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;(Reporte de observaci&#243;n cl&#237;nica sobre quien dice ser &#8220;El Hombre Incre&#237;ble&#8221;, identific&#225;ndose tambi&#233;n mediante los apelativos de Marbelous o Marbelons ; seg&#250;n consta en el folio de su historia, posiblemente originario de Bayam&#243;ntate Barranquilla o de Bayam&#243;n, seg&#250;n persona allegada de nombre Aleja ; profesi&#243;n u oficio sin establecerse, aunque expresa ser cantante y se comporta como tal ; a destacar una anotaci&#243;n en el expediente relativa a anterior periodo de presidio por supuesto acto pir&#243;mano-jicoteo (de la voz ta&#237;na hicotea) ; sin m&#225;s datos registrados o disponibles ... ...) :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Preocupa al nuevo director de este Hospital Psiqui&#225;trico que al entablar contacto directo con el paciente, haya expresiones de su parte que a pesar de la manifiesta incoherencia, puedan tener enlace alguno con procedimientos anteriores que denoten violencia o maltrato, como se desprende de las siguientes grabaciones transcritas sobre la sesi&#243;n :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip&quot;&gt;
&lt;p&gt;- Yo, yo... yo soy el hombre incre&#237;ble yo me le zafo a cualquiera, como tengo el alma libre no me amarran las cadenas. Me tiraron por un risco, me lanzaron pa'lo hondo, pero como soy arisco, yo me le escap&#233; del fondo. En una jaula de acero pretendieron encerrarme, pero me le'hice invisible, para venir a cantarles...&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Si bien las interlocuciones del paciente pueden tener relaci&#243;n con su pasado en prisi&#243;n, se amerita indagar las claras alusiones que hace sobre cadenas, m&#233;todos tortuosos y encierro. Al tratar de averiguar al respecto, las declaraciones se tornan muy confusas, pudiendo presentarse una mezcla de acontecimientos en la mente del paciente. Tales expresiones son las siguientes :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip&quot;&gt;
&lt;p&gt;Fuego a la jicotea para que suelte a Dorotea, fuego a la jicotea para que suelte a Dorotea. Esa negrita est&#225; endiabl&#225; como yegua, esa marmota patea. A&#8230;ve Mar&#237;a. &#161;Guau !. Vaya m&#243;ntate, mi salsa, que voy encendi'o. La jicotea ya no puede caminar, pues le falta una patica, no va pa'lante, tampoco pa'tras. Fuego, fuego, fuego, fuego y cantera. L&#237;mpiate, C&#243;rdoba&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Preocupa el hecho que en la Administraci&#243;n pasada de este Hospital Psiqui&#225;trico se desempe&#241;ara un analista con el apellido antes referido, de tal manera que al interrogar concretamente al paciente sobre aquel m&#233;dico, indic&#243; :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip&quot;&gt;
&lt;p&gt;Me llevaron a un desierto para que nunca volviera, y me dejaron por muerto lejos de la carretera. Pero no pueden pararme, soy un grifo indestructible, y aqu&#237; estoy mejor que antes, yo soy el hombre incre&#237;ble... Esc&#250;chame, esc&#250;chame, esc&#250;chame sonerito, atiende, ati&#233;ndeme... Una legi&#243;n de soneros me trataron de callar, busca a Wilfredo G&#243;mez y tuvieron que embalar...&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Se anota en relaci&#243;n con estas manifestaciones, que el &#250;ltimo de los aludidos tambi&#233;n se identific&#243; como uno de los doctores que ten&#237;an a su cargo el cuidado de los enfermos mentales. Sobre G&#243;mez, igual resulta importante analizar el sentido de algunas cintas que se encontraron en el archivo, donde se cruza informaci&#243;n al parecer de car&#225;cter informal con el primero de los analistas mencionados, Dr. Julio C&#233;sar C&#243;rdoba, sin entenderse si hay observaciones profesionales o un simple cruce de bromas en torno al paciente, como por ejemplo :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Wilfredo G&#243;mez :&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&#8220;&lt;i&gt;Ah, ese tipo tiene la mente enrollada, est&#225; de intensivo, malito&#8221;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Julio C&#233;sar C&#243;rdoba : &#8220;&lt;i&gt;El guineo lo bot&#243; dentro de aquel zapat&#243;n y con una riser&#237;a, las c&#225;scaras se comi&#243;, ja, ja, ja&lt;/i&gt;&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Wilfredo G&#243;mez :&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&#8220;&lt;i&gt;Sin quitarse los zapatos quiso quitarse las medias, cay&#243; en la piscina un gato y &#233;l celebro la tragedia... &#161;Qu&#233; barbaridad ese hombre...&lt;/i&gt; &lt;i&gt; !&lt;/i&gt;.&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Julio C&#233;sar C&#243;rdoba : &#8220;&lt;i&gt;Le peg&#243; fuego a los cheques que le trajo su cartero, como no le pag&#243; a nadie, dijo : &#8220;&#191;Pa'que yo quiero dinero, pa'que... ?&#8221;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Wilfredo G&#243;mez :&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&#8220;&lt;i&gt;No, no, no, no te equivoques Julio C&#233;sar, con ese hombre ten cuidado que sabe de karate. Qu&#233; b&#225;rbaro, qu&#233; b&#225;rbaro...&#8221;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Julio C&#233;sar C&#243;rdoba : &#8220;&lt;i&gt;A mi, est&#225; que se hace...&#8221;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Wilfredo G&#243;mez :&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&#8220;&lt;i&gt;A mi tambi&#233;n me est&#225; que se hace...&#8221;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En vista que el paciente no sabe dar explicaci&#243;n coherente sobre los acontecimientos, y con base en los interrogantes e indicios que se plantean en el presente informe, se ordena una investigaci&#243;n exhaustiva sobre su caso, con el fin de establecer los hechos y las responsabilidades correspondientes. Para el efecto se asume la voluntad y el acuerdo del paciente, a quien al solicitarle de manera expresa su colaboraci&#243;n, ha manifestado simplemente :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip&quot;&gt;
&lt;p&gt;No me pongan una competencia, ech&#233; y le gan&#233;, ya vengo, que a Superman volando lo derrot&#233;... &#161;Hinca ... &#161;.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;La Lapa&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Solo un instante antes de sentarse en el parque junto a los dem&#225;s compadres, el mulato Jos&#233; Fidencio solt&#243; su perorata como si ya la hubiera repasado mil veces, y como si finalmente hubiese llegado a una conclusi&#243;n definitiva :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;... que l&#237;o me he busca'o, si, esto... , esto est&#225; peor que lo que yo cre&#237;a, no aguanto, me voy, se acab&#243;...&lt;/i&gt; -.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y justo cuando se levantaron todas las miradas del improvisado juego de mesa para observar en silencio que ya se hab&#237;a instalado en su taburete, a&#241;adi&#243; :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Con esta mujer que tengo, sin billete me'voa quedar, se pasa de noche en noche buscando para gastar. Si le ofrezco un carrito, guagua quiere ya comprar, no me pierde movimiento, pide lana y nada m&#225;s, yo no s&#233; si aguanto esto o si a mi me va acabar&lt;/i&gt;... -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Fue entonces que con aquel estilo siempre directo, el compay Demetrio le interrog&#243; :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Oye, &#191;qu&#233; te pasa, Pepe... ?&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Con algo de reposo, y observando el &#225;gil rodar de los dados, el reci&#233;n llegado contest&#243; :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;No, yo no aguanto m&#225;s, hombre, si esta mujer me tiene un lao seco, no, no, no&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;No, no, no me digas eso, chico...&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Mira, mira, como ando... , si la gacha esta me sali&#243; tesorera permanente y ya me tiene gacia'o. Es m&#225;s, ya tiene mi tesoro encajona'o...&lt;/i&gt; -.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En ese momento los compadres detuvieron la jugada, como tomados por hilos se irguieron del tablero, y casi en conjunto preguntaron asombrados, levantando un tanto la voz :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &#191;&lt;i&gt;C&#243;mo fue eso compadre ... ...&lt;/i&gt; ? -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Caballero, que tiene mis billetes en la caja fuerte de ella... ...&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Ahhhhh...&lt;/i&gt; &#8211; convergieron los jugadores igual al mismo tiempo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Despu&#233;s del comentario del grupo, el compay Demetrio agreg&#243; en tono firme y convencido :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;No me gorilees que eso conmigo no va a pasar no, no, no, no. No me gorilees que eso conmigo no va a pasar... , iehhh&lt;/i&gt; - .&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El juego continu&#243; bajo la intensa ronda y en medio de sonrisas abiertas y sinceras, las manos trigue&#241;as fueron y vinieron sobre los escalones conduciendo las peque&#241;as piezas, y las monedas se agruparon en un rinc&#243;n al cual solo llegaron los &#225;vidos dedos del ganador final. Antes de dar inicio a la nueva partida, muy cerca del borde del atardecer, el mulato Jos&#233; Fidencio solt&#243; de nuevo su perorata, sin advertir que su mujer se acercaba al grupo despu&#233;s de haberlo buscado en varias partes para pedirle algo de ... dinero :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Hoy mismo la dejo, y me voy bien lejos pa'lla, pa'el &#250;ltimo del Bronx, caballero. Si..., si me quedo en el barrio... , me encuentra y se lleva la &#250;ltima peseta. Le digo que ya me tiene fumando de segunda mano. Esto no puede seguir. Si ya ando con una toalla por camisa y tengo un fr&#237;o que mata caballo. No, no, si no aguanto...&lt;/i&gt; -.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Encontr&#225;ndose ya casi a sus espaldas, la negra Mariana comprendi&#243; de inmediato el sentido de la conversaci&#243;n, y no dio espera alguna a su acalorada intervenci&#243;n :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &#191;&lt;i&gt;Qu&#233; te pasa a ti chico... , qu&#233; te est&#225; pasando...&lt;/i&gt; ? -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El compadre dio un corto brinco en el mismo puesto de madera y al punto se volte&#243; de cara a la enardecida concubina :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Oh, negrita, &#191;c&#243;mo est&#225;s ?. Yo aqu&#237; diciendo las cosas buenas tuyas y el cari&#241;o&lt;/i&gt;...&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;No, no, que yo te o&#237;, yo te o&#237; hablando mal de m&#237;... &lt;/i&gt;-&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;No, &#191;mal de ti ?, mal nunca. T&#250; sabes que mi vida es tuya y lo que t&#250; quieras yo te lo doy&lt;/i&gt;...-&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La comadre no pens&#243; siquiera un par de veces antes de lanzar el primer manotazo a la cabeza del sorprendido jugador, acompa&#241;&#225;ndolo al mismo tiempo de un : &#8220;&lt;i&gt;Vamos... venga pa'ca&lt;/i&gt;&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La repetida serie de golpes y de tirones hicieron que el mulato Jos&#233; Fidencio se levantara y empezara a caminar instintivamente en direcci&#243;n de su casa, mientras que balbuceaba :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;No, no, no, no me trate as&#237;, mi vida es tuya, mami, ayyy...&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Las ligeras adulaciones no acabaron de persuadir a la mujer, quien con su decidido empuje continu&#243; acelerando el paso del hombre, esto delante del grupo de at&#243;nitos compadres y mientras todos segu&#237;an escuchando :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Lo que t&#250; digas, mami, si mi amor es todo tuyo, mi coraz&#243;n, mi vida, ya ya,&lt;/i&gt; &lt;i&gt;caballero...&lt;/i&gt; -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Los jugadores vieron como la pareja se fue esfumando lentamente en medio de la alterada conversaci&#243;n y del intenso manoteo. Pero con tanta ma&#241;a como ansiedad, el compay Demetrio llam&#243; de nuevo la atenci&#243;n de todos lanzando una vez m&#225;s los dados sobre el sonoro vidrio, mientras que al extraer varias monedas del bolsillo de la camisa, comentaba bajito y maliciosamente :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;S&#225;cale el cuerpito que te conviene, s&#225;cale el cuerpito y t&#250; veras. S&#225;cale el cuerpito que te conviene, s&#225;cale el cuerpito y t&#250; veras...&lt;/i&gt; - .&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Tres Mar&#237;as&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;... casi siempre sucede lo mismo en las primeras horas de las noches de los s&#225;bados, bien sea por un motivo o por otro, y lo cierto es que al abrir un poco la ventana tratando que desde afuera no me vieran en pijama de dormir, me di cuenta que se hab&#237;a armado una vez m&#225;s la trifulca en aquella puerta de la Inspecci&#243;n de Polic&#237;a. Yo acababa de terminar de hacerle el rosario a La Virgen. Bajo la luz amarillenta del bombillo de la entrada pude distinguir a la comadre Mar&#237;a Garc&#237;a, que se empe&#241;aba en seguir estrujando a su marido a pesar de los esfuerzos que por defenderlo hac&#237;an los guardias, un par de curiosos y el vecino de la cantina. Yendo y viniendo por los fuertes empujones como si fuese un mu&#241;eco, vi que el compay Arcesio estaba totalmente perdido en medio de los rones, y lo &#250;nico que atinaba a decir, casi balbuceando, era :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; Mucha gente sin raz&#243;n, me han querido calumniar, porque dicen que es verdad que yo tengo tres Mar&#237;as... -.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Fue cuando de un momento a otro sali&#243; el Inspector de turno y se meti&#243; dentro de todo el grupo para tratar de arreglar esa tremenda algarab&#237;a, y sobre todo, como intentando separar a la comadre, quien sufre de taquicardias, &#191;cierto ?. Y esto mientras que los guardias trataban de mantener al hombre en pie, que seguramente sin mucha conciencia sobre los hechos, insist&#237;a como en una defensa :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; ... &lt;i&gt;que culpita tengo yo que una me compre el fand&#243;n, que una me quiera cuidar, y otra me d&#233; la comi'a&lt;/i&gt;... -.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Finalmente y cuando por fin lograron aplacar un poco los &#225;nimos, entraron al compay Arcesio casi a rastras, y por ning&#250;n motivo dejaron que la comadre Mar&#237;a Garc&#237;a ingresara donde se encuentran la oficina y las celdas. Al parecer los polic&#237;as no tuvieron m&#225;s alternativa que descargarlo por ah&#237; en uno de los calabozos, posiblemente mientras que el aturdido compay los miraba de manera borrosa y les hablaba, porque desde aqu&#237; mismo se escuchaba que les segu&#237;a diciendo :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Una me compra la ropa y dos me dan la comida, pero no digo sus nombres, y una es Mar&#237;a Garc&#237;a&lt;/i&gt;... -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La comadre entonces se qued&#243; afuera jadeando y discutiendo con el Inspector, y aunque despu&#233;s le sacaron un vaso de agua, estaba tan furiosa que no lo quiso aceptar. Manoteaba y se quejaba de mil cosas que no pude entender, mientras que el Inspector la escuchaba, y le daba razones y trataba de calmarla.
Por la ventanita del calabozo que da a la calle, aun se escuchaba claramente la voz lenta y enredada del compay, quien desde adentro segu&#237;a repitiendo :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Yo tengo tres Mar&#237;as, yo tengo tres Mar&#237;as. Una la veo de noche y dos las veo de d&#237;a, una vive en Alto Recio y dos en Jes&#250;s Mar&#237;a. Una me compra la ropa y dos me dan la comi'a, pero no digo su nombre, y una es Mar&#237;a Garc&#237;a. Mar&#237;a, Mar&#237;a, Mar&#237;a... , Mar&#237;a me da la comida&lt;/i&gt;... -.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En este punto de la amena charla la anfitriona se dirigi&#243; a sus otras dos comadres, ofreci&#233;ndoles de manera muy amable :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &#191;&lt;i&gt;Les provoca otra tacita de caf&#233; negro&lt;/i&gt;... ? -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ambas invitadas, que por casualidad ten&#237;an el mismo nombre de La Virgen, aceptaron gustosamente. &lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_ps'&gt;&lt;p&gt;Creditos&lt;/p&gt; &lt;ul class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;li&gt; Lupita (D&#225;maso P&#233;rez Prado)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Julio El Gitano (Charanga Am&#233;rica)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Gavetas (Juan Carlos Alfonso y Orquesta Dan Den)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; El Hombre Incre&#237;ble / Me Est&#225; que se Hace (Marvin Santiago)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; La Lapa (Jimmy Sabater - Nick Jim&#233;nez / Joe Cuba Sexteto &amp; -* Jos&#233; &quot;Cheo&quot; Feliciano)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Las Tres Mar&#237;as (Arsenio Rodr&#237;guez)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Soy (Willie Chirino / Charanga 76)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Resumen (Johnny Ventura)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Fuego a la Jicotea (Marvin Santiago)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Cabo de La Guardia (Alfredo Vald&#233;s)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; El Corneta (Daniel Santos)&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;
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	</item>
<item xml:lang="fr">
		<title>Cuentos en Salsa I</title>
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		<dc:date>2010-12-31T23:00:00Z</dc:date>
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		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>Carlos Fajardo G.</dc:creator>



		<description>Ay mam&#225;... Y es que esta es ahora la situaci&#243;n dificultosa en la casa, la inusual o la exc&#233;ntrica, antes era aquello sobre la nueva barriada, esta vez la gran encrucijada ha tra&#237;do fuertes dolores de cabeza y las indefinidas discusiones de cada uno, de cada cual. Claro, compa&#241;ero, el siempre apresurado de mi pap&#225; es el primero en no entenderla, llenito de cifras y n&#250;meros como vive, buenos negocios, y que la pobre mam&#225; es la que corre con el conflicto mayor que ha generado ins&#243;litamente (...)

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		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L150xH113/arton786-f560a.png&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='150' height='113' class='spip_logos' style='height:113px;width:150px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Ay mam&#225;...&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Y es que esta es ahora la situaci&#243;n dificultosa en la casa, la inusual o la exc&#233;ntrica, antes era aquello sobre la nueva barriada, esta vez la gran encrucijada ha tra&#237;do fuertes dolores de cabeza y las indefinidas discusiones de cada uno, de cada cual.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Claro, compa&#241;ero, el siempre apresurado de mi pap&#225; es el primero en no entenderla, llenito de cifras y n&#250;meros como vive, buenos negocios, y que la pobre mam&#225; es la que corre con el conflicto mayor que ha generado ins&#243;litamente el hermanito menor. Tiene ocho a&#241;os reci&#233;n desempacados y enloquece a todo volumen con la radio, ya no deja ni vajilla porque todo es para el son, y t&#237;rame de la camisa en el solar pregunt&#225;ndonos a los muchachos que all&#237; hablamos con los pollos, quien fue Benny Mor&#233;, por qu&#233; Ismael de La &lt;a href='http://www.buscasalsa.com/+-FANIA-+' class='spip_in'&gt;Fania&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No existe para el chico la escuela, ni los programas de monitos en la televisi&#243;n, no hay juguetes mec&#225;nicos, no, lo m&#225;s grave de todo es que solo el cari&#241;o de mam&#225; lo hace sentir confiado y seguro, ay mam&#225;, y la bombardea a cada instante at&#225;ndose a su cintura y pregunt&#225;ndole :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;Quote&gt;Mam&#225; yo quiero saber de donde son los cantantes, pues los encuentro galantes y los quiero conocer, con sus trovas fascinantes que yo me quiero aprender. De donde ser&#225;n, ay mam&#225;, ser&#225;n de La Habana, ser&#225;n de Santiago, tierra soberana, son de la loma, cantan el llano... ; mam&#225; ellos son de la loma, mam&#225; ellos cantan el llano... &quot;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;La profesora del curso ha enviado las bajas notas de calificaci&#243;n en Historia Patria y recomienda consultar a un consejero profesional, y que no aguanta ni un minuto m&#225;s el tamborileo ni la actuaci&#243;n sobre el pupitre.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Aqu&#237; el embrollo contin&#250;a y cada quien tiene algo que decir. Mi pap&#225; argumenta que c&#243;mo puede ser porque siempre ha querido lo mejor para sus hijos, que para eso se mata trabajando. Yo no puedo contestar m&#225;s a todos los nombres de la Salsa que no s&#233;. Solo mam&#225; sonr&#237;e con ternura, mirando sus brillantes ojos negros cuando &#233;l empieza de nuevo : &lt;i&gt;&quot;Mam&#225; yo quiero saber... ...&quot;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Mack The Knife&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Los hombres de edad madura compart&#237;an animados aquella mesa algo atiborrada de cervezas, aumentando el tono de las voces y de las risas que se fugaban inciertas por la sombr&#237;a callejuela. Los cuentos iban y ven&#237;an de boca de los improvisados narradores, apoyados en an&#233;cdotas e historias ya pasadas que volv&#237;an con la fuerza del recuerdo y de la memoria presente.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cerca de la diez de la noche vieron venir al anciano esposo de Mama In&#233;s, sacudiendo m&#225;s de lo acostumbrado su paso lento y confuso, esta vez como con algo de ansia y premura por llegar hasta ellos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Las voces bajaron lentas mientras que el viejo alcanzaba el &#250;ltimo trecho, y entonces una mano amigable acerc&#243; el asiento vac&#237;o en el cual se instal&#243; severamente el vecino.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El anciano pareci&#243; no lamentar la interrupci&#243;n de la velada, y as&#237; elev&#243; una mirada penetrante y envolvente sobre todos los compadres. Tom&#243; algo de aire haciendo muy suyo aquel accidentado silencio, y manifest&#243; :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; Como todos saben, ya han pasado un tiempo en el vecindario. El hombre es de negocios, la se&#241;ora es ama de casa, y el chiquillo tiene problemas en la escuela porque se cree un cantante. Pero sobre el muchacho, es muy claro lo que hace. Sus amigos, &#8211; incluyendo a mi nieto Nicolai -, le dicen Mack &#8220;La Cuchilla&#8221;. Es verdad que puede que no sea peligroso. Puede que no sea un Panch&#243;n o El Negro aquel de la bocota, &#191;c&#243;mo le dicen, eh ?. Pero con este hay que tener especial cuidado por nuestras hijas y por nuestras nietas, se&#241;ores. Mack is Mack, good evening, chachach&#225; ... - .&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En vista que la silente escena se extendi&#243; despu&#233;s del comentario, el viejo tom&#243; de nuevo la palabra como prepar&#225;ndose para hacer una exposici&#243;n mayor, y entonces dijo :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Vengo a hablarles, caballeros, de un tipito popular. Es un talla de primera, que no piensa en trabajar. Solo vive de figura, paseando por el solar, vacilando con los pollos, legislando sin parar. Mack es Mack, la buena tarde, el chachach&#225;&lt;/i&gt;... - .&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Los hombres de edad madura solo atinaron a pedirle al tendero una ronda m&#225;s de cervezas, y se dispusieron atentos a seguir escuchando.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;El Negro Bemb&#243;n&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;El primer presagio que tuve sobre que la normalidad del barrio se hab&#237;a alterado totalmente, surgi&#243; en el momento que me cruc&#233; en el anden polvoriento con Juan &#8220;El Bobo&#8221;, cuando ya regresaba de las clases de la escuela nocturna. Iba m&#225;s alelado que de costumbre, tarareando y repitiendo con palabras lentas que le saltaban de los labios : &#8220;&lt;i&gt;Yemberembemb&#233;, yemberembemb&#233;, yemberembemb&#233;, pobre negrito bemb&#243;n...&lt;/i&gt;&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al llegar por fin a casa, acab&#233; de confirmar la corazonada sobre una tragedia cuando la Mama In&#233;s me dispar&#243; la noticia con sus ojos brillantes y humedecidos, aun antes de saludarme y de permitir que me quitara la camisa por completo : &#8220;Nicolai,&lt;i&gt; mataron al negro bemb&#243;n. Mataron al negro bemb&#243;n, hoy se llora noche y d&#237;a, porque al Negrito Bemb&#243;n todo el mundo lo quer&#237;a...&lt;/i&gt;&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Apenas lo pude creer. Recog&#237; de inmediato la prenda del espaldar del asiento de madera, sabiendo de antemano a qu&#233; esquina del barrio dirigirme para acabar de entender lo sucedido.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al aproximarme, el poste de la luz alumbraba tibiamente el lugar en el cual yac&#237;a el cad&#225;ver del hombre de tez morena. Hab&#237;a pocas personas curioseando, talvez por la gravedad del asunto, y quiz&#225; evitando verse envueltas en problemas. Aun as&#237;, el ambiente flotaba cargado de alarma. Y lleg&#243; la polic&#237;a. La patrulla se distribuy&#243; h&#225;bilmente por las callejuelas oscuras y por los pasajes que giraban en varias direcciones, convencidos de que actuando con rapidez podr&#237;an dar captura al agresor. Despu&#233;s de media hora, la redada tuvo &#233;xito. Y arrestaron al mat&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El hombre venia sudando de manera copiosa, forcejeando aun con los oficiales y emitiendo una profunda rabia, como la de una fiera que es llevada hacia su jaula. Lo condujeron justo delante del muerto y all&#237; lo mantuvieron.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y a uno de los polic&#237;as, que tambi&#233;n era bemb&#243;n, le toc&#243; la mala suerte de hacer la investigaci&#243;n. Se situ&#243; entonces frente al hombre esposado, que ya hab&#237;a empezado a dejar de resistirse. &#191;Y saben la pregunta que le hizo al mat&#243;n ? : &#8220;&lt;i&gt;Por qu&#233; lo mat&#243;, d&#233; usted la raz&#243;n. . &lt;/i&gt;.&#8221;. El detenido lo mir&#243; con destellos de fuego en los ojos, y con mucho del desprecio de su acalorada ira. Pareci&#243; meditar por un segundo de manera desafiante, antes de abrir su boca. &#191;Y saben la respuesta que le dio el mat&#243;n ? : &#8220; !&lt;i&gt;Yo lo mat&#233; por ser tan bemb&#243;n&lt;/i&gt; ... !&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La sorpresa ante la respuesta fue enorme para todos los agentes del orden, que at&#243;nitos se quedaron observando al polic&#237;a bemb&#243;n que lo hab&#237;a interrogado. Visiblemente nervioso, el guardia escondi&#243; la bemba y le dijo : &#8220;&lt;i&gt;Eso no es raz&#243;n. Eso no es raz&#243;n, ay v&#233;, para matar al negrito...&#8221;&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Los pocos curiosos que contempl&#225;bamos la escena no pod&#237;amos comprender lo que estaba aconteciendo en aquel sitio. Por la mente me cruzaron varias ideas. Pens&#233; que la noche crecer&#237;a en lamentos dentro de las diferentes casas y que al negrito bemb&#243;n lo llorar&#237;an hasta bien entrado el nuevo d&#237;a. De verdad, todo el mundo lo quer&#237;a. Sol&#237;a ser generoso con los vecinos despu&#233;s de sus incontables fechor&#237;as, pero igual, resultaba desleal con sus compinches. Quiz&#225;s por eso se hab&#237;a enfrentado con Panch&#243;n, que aun segu&#237;a all&#237; atrapado en medio de los uniformados.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;De un momento a otro apareci&#243; en aquella esquina acalorada y asfixiante Juan &#8220;El Bobo&#8221;, quien se ve&#237;a muy apenado y confundido. Empez&#243; a dirigirse a las personas presentes se&#241;al&#225;ndolas con el dedo, y advirti&#233;ndole incluso a los polic&#237;as : &#8220;&lt;i&gt;Huye que huye, guant&#243;n. Mira que por all&#225; viene Panch&#243;n. Yo te juro por Dios que viene tumbando bemba, ya se la tumb&#243; al negrito bemb&#243;n. Bemb&#243;n, para matar al bemb&#243;n. Eso no es raz&#243;n, huye que huye guant&#243;n. Sacude...&#8221;&lt;/i&gt;. A una sola se&#241;al, el tonto fue retirado del lugar por un miembro de la patrulla. Entonces se march&#243; transitando por las sombras, tarareando y repitiendo con palabras lentas que le saltaban de los labios : &#8220;&lt;i&gt;Yemberembemb&#233;, yemberembemb&#233;, yemberembemb&#233;, pobre negrito bemb&#243;n... &lt;/i&gt;&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Aguanta la bronca&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;No, no se sabe mucho sobre &#233;l, quiz&#225; viene de otra barriada, eso dicen por ah&#237;, hasta mi hija Dolores piensa que de muy lejos, de all&#225; donde est&#225;n encaramadas las casas sobre la loma. Un buen d&#237;a apareci&#243; por aqu&#237; tal como lo ve, desde entonces va y viene entre todas estas cuadras, los vecinos le damos siempre alguna cosa, yo misma le doy lo que puedo porque &#233;l no se mete con nadie, solo va y viene, y habla mucho cuando quiere. No, no, tampoco es de problemas, nunca lo hemos visto haciendo nada raro ni malo, come y duerme donde puede o donde lo dejan, como ser&#225; que ya ni siquiera los ni&#241;os lo molestan, y cuando lo molestan los mira de lao y con esa sonrisita donde le saltan esos dientes grandes. Nadie sabe mucho de sus familiares, una sola vez escuch&#233; algo en la tienda un domingo en que los vecinos tomaban cerveza por la noche, yo no s&#233; si es cierto pero ellos hablaban y dec&#237;an algo sobre ese asunto, uno que estaba muy borracho contaba algo as&#237; como esto :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip&quot;&gt;
&lt;p&gt;En una timba rigurosa en San Nicol&#225;s, se form&#243;. En una timba rigurosa de San Nicol&#225;s, se form&#243;. Cuando estaba bueno el mambo, se oy&#243; una voz que grit&#243; : !Oh, mi comadre, aguanta la bronca, compadre ... !. Creyendo que era otra cosa, nacida del aguardiente, el compadre contest&#243; : Juan El Bobo, naci&#243; con dientes. . , &#161;qu&#233; barbaridad ... !. Juan el Bobo naci&#243; con dientes porque su padre tomaba aguardiente... Songo sale sacramento, a no ser por la comadre. Agu&#225;ntese, mi compadre, no se d&#233; gracia con la comadre...&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Si, si, creo que siempre seguir&#225; andando por all&#237;. Igual yendo y viniendo, mirando todo el tiempo cada una de estas calles y como repas&#225;ndolas todo el d&#237;a. No s&#233; de cu&#225;l bronca hablaban los vecinos. No escuch&#233; nada m&#225;s. Solo s&#233; que al final el vecino que hablaba muy borracho &#250;nicamente repet&#237;a : &#8220;&lt;i&gt;Aguanta la bronca. Se form&#243; la bronca. Agu&#225;ntala mi compadre...&lt;/i&gt;&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Dolores&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;El hombre de bajo tama&#241;o, - agobiado por la calentura del sol del ya casi pasado mediod&#237;a -, d&#225; inicio a la sesi&#243;n con evidente gesto de preocupaci&#243;n. Los acontecimientos suceden en el sal&#243;n del barrio popular donde se administra ley. De tal manera reza afuera en aquel letrero deslucido en el cual se lee algo as&#237; como &#8220;Casa Comunal de Justicia&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; Ci&#241;&#233;ndome a los hechos de investigaci&#243;n y tal como obra en el expediente..., &lt;i&gt;se&#241;ores, voy a contarles lo que le pas&#243; a Dolores ; su madre le dio una pela por causa de los amores ; porque una pachanga se fue a bailar con el sobrino de Nicolai...&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El teclado suena intenso haciendo un puntual recorrido hacia las paredes ; entonces pregunta la Secretaria, asom&#225;ndose sobre los lentes :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &#191;Coloco solo pachanga... ? -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Charanga, twist con pachanga, charanga, twist con pachanga... &lt;/i&gt;- le repite con sobrada paciencia el hombrecito.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El tribuno contin&#250;a su narraci&#243;n sobre los sucesos, luego de haberse tomado una breve pausa y de ventilarse un tanto con el improvisado cuadernillo :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Despu&#233;s que cogi&#243; la pela, la nena fue de su casa ; dijo que aunque la mataran, segu&#237;a bailando pachanga ; y otra pachanga se fue a bailar, con el mulato Yemei Manguay...&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La Secretaria interrumpe de nuevo :&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &#191;Por favor, me repite la ultima parte... ? -&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; &lt;i&gt;Y otra pachanga se fue a bailar, con el mulato Yemei Manguay... &lt;/i&gt;- reitera de nuevo y molesto el hombrecito, vocalizando muy despacio y alto.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.buscasalsa.com/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; De lo cual se concluye :&lt;i&gt; a Adolay, La Pachanguera, su mam&#225; le dio una pela, por estar bailando pachanga... termin&#243; en la carretera&lt;/i&gt;. Por tanto, se cita por la desaparici&#243;n de la jovencita a la madre de Dolores, y a los sospechosos, el sobrino de Nicolai y Yemei Manguay. &lt;i&gt;Charanga, twist con pachanga&lt;/i&gt;... -&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Ni pito ni flauta&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Una buena noche de estas no lo encontrar&#233; m&#225;s, se habr&#225; marchado dejando simplemente una nota sobre el nochero. Cuando llegue de recorrer cada una de estas calles oscuras, como ahora, &#233;l ya no estar&#225;. En este momento hace algo de fr&#237;o. Pero la noche en que se vaya, ser&#225; peor. No acabo de entender, mientras camino, si en verdad me quiere tanto como yo a &#233;l. Adem&#225;s, contin&#250;a metido en sus negocios, de los cuales nunca quiere hablar. Ni siquiera cuando le acompa&#241;o al bar en donde no para de beber y de donde nunca quiere regresar. Y bueno, el mayor problema es La Dolores. S&#233; que juntos bailan pachanga, y que ella ya no ve m&#225;s al sobrino de Nicolai. Una de estas noches que regrese a casa de transitar cada una de estas calles oscuras y solitarias, no lo encontrar&#233; m&#225;s. Tendr&#233; mucho fr&#237;o. Habr&#225; tomado su maleta y se habr&#225; colocado en camino de la carretera, talvez para encontrarse con ella. Sobre el nochero descansar&#225; una nota bajo la l&#225;mpara encendida. La nota dir&#225; :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip_poesie&quot;&gt;
&lt;div&gt;Dudas sobre mi persona hoy,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;ma&#241;ana dudar&#225;s tambi&#233;n,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;no estoy para eso de que - ni pito ni flauta -,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;si as&#237; por cierto me encuentro bien.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Voy sin compromiso a la fiesta, a la rumba,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;y as&#237; est&#225; mejor,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;as&#237; es que aparentan el c&#243;mo se vive la vida mejor,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;as&#237; es que aparenta el que vive como yo.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Eh, no le importa donde vengo,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;o c&#243;mo me mantengo,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;porque nada me molesta&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;para mi todo es igual.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Ahora me voy para la rumba&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;no me diga que no voy,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;si me tiro por aqu&#237;, me tiro por all&#225;, ya ver&#225;n,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;si me levanto temprano, me van a criticar,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;pero de pronto doy la espalda&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;de mi tienen que hablar.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;A mi no me importa que hablen mal de mi,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;digan lo que digan, digan lo que digan, digan lo que digan, yo vivo feliz,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;como el jibarito contento caminando as&#237; ... ...&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Al final, como deste&#241;ida por la tenue luz, aparecer&#225; su firma : &lt;i&gt;Yemei Manguay&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Hola soledad&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Esa noche, - aposentado el tiempo presente -, el hombre tom&#243; asiento en la bohemia y tambaleante mesa, habiendo justo frente a &#233;l una silla en la cual aparentemente se sentar&#237;a alguien. Hab&#237;a ron y tabaco. Observ&#243; el puesto desierto con la leve sensaci&#243;n de presentir o imaginar tal compa&#241;&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Entonces tom&#243; el vaso y verti&#243; all&#237; parte de la botella de licor. Lo llev&#243; a sus labios y consumi&#243; el l&#237;quido con alguna pausa. Su mirada qued&#243; lejana y detenida en el desocupado espacio. Esper&#243; y volvi&#243; a esperar. Se sirvi&#243; de nuevo y bebi&#243;. La silla enfrente continu&#243; vac&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El largo paso de los minutos se hacia acompasado por la frecuente oleada de sonidos, m&#250;sica que parec&#237;a viajar desde muy lejos, invadiendo intensa el alma del hombre. Nunca lleg&#243; nadie. Fue as&#237; como el hombre decidi&#243; entablar su propio monologo, empezando con estas palabras :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip&quot;&gt;
&lt;p&gt;Hola, soledad. No me extra&#241;a tu presencia. Yo soy un p&#225;jaro herido que llora sobre su nido porque no puede volar. Y por eso hablo contigo. Soledad, yo soy tu amigo, ven que vamos a charlar...&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Despu&#233;s de la intensa conversaci&#243;n propia, y dando por finalizado el momento, el hombre se incorpor&#243; pesadamente de la mesa y se march&#243; a paso lento. Se fue musitando muy bajo el nombre de la mujer de sus sue&#241;os.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Otra noche, - despu&#233;s del paso de cuarenta a&#241;os -, la mujer tom&#243; asiento en la limpia y servida mesa, habiendo justo frente a ella una silla en la cual aparentemente se sentar&#237;a alguien. Hab&#237;a carne y fruta. Observ&#243; el puesto desierto con la leve sensaci&#243;n de presentir o imaginar tal compa&#241;&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Entonces tom&#243; el vaso y verti&#243; all&#237; parte de la jarra de agua. Lo llev&#243; a sus labios y consumi&#243; el l&#237;quido con alguna pausa. Su mirada qued&#243; lejana y detenida en el desocupado espacio. Esper&#243; y volvi&#243; a esperar. Se sirvi&#243; de nuevo y bebi&#243;. La silla enfrente continu&#243; vac&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El largo paso de los minutos se hacia acompasado por la frecuente oleada de silencio, mutismo que parec&#237;a viajar desde muy lejos, invadiendo intenso el alma de la mujer. Nunca lleg&#243; nadie. Fue as&#237; como la mujer decidi&#243; entablar su propio monologo, empezando con estas palabras :&lt;/p&gt; &lt;blockquote class=&quot;spip&quot;&gt;
&lt;p&gt;Hola, soledad. No me extra&#241;a tu presencia. Esta noche te esperaba. Aunque no me digas nada, es tan grande mi tristeza, ya conoces mi dolor...&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Despu&#233;s de la intensa conversaci&#243;n propia, y dando por finalizado el momento, la mujer se incorpor&#243; pesadamente de la mesa y se march&#243; a paso lento. Se fue musitando muy bajo el nombre del hombre de sus sue&#241;os.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_ps'&gt;&lt;p&gt;Creditos :&lt;/p&gt; &lt;ul class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;li&gt; Son de La Loma (Miguel Matamoros / Tr&#237;o Matamoros) &lt;/li&gt;&lt;li&gt; Mack The Knife - Eddie Palmieri &lt;/li&gt;&lt;li&gt; El Negro Bemb&#243;n (Bobby Cap&#243; / Cortijo y Su Combo &amp; Ismael Rivera)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Aguanta la Bronca (Los Jimaguas)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Dolores (Mon Rivera)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Ni Pito ni Flauta (Ernie Agosto y La Conspiraci&#243;n)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Hola Soledad (Palito Ortega /Rolando Laserie)&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;
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