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Conversando con Choco Orta

Publié le 19 mai 2010, par : Maya Roy

Entrevista realizada el 3 de julio del 2008 en París
Por Maya Roy

Maya Roy : Encantada encontrarte aquí en París. Te vimos hace pocos días improvisando de forma espectacular en el concierto que dio José Alberto “El Canario” en el Bataclan. Cuando él se enteró de que estabas presente, te invitó a que subas al escenario, y te vimos improvisando cantando y también tocando las congas. Fue una grata sorpresa, el público te aclamó, entonces quiero aprovechar tu presencia para que nos cuentes más de ti.

Choco Orta : Maya, para mí es un honor que estés realizando esta entrevista, que estés tomando de tu tiempo, para que la gente conozca un poco sobre mí. Es la segunda vez que vengo a Francia, hace 16 años estuve aquí, trabajando en un club en la Riviera francesa por tres meses, cantando con un grupo, un cuarteto. En esta ocasión vine de vacaciones. Y me dice Felipe Polanco, el bailarín : “Mira, este día va estar José Alberto cantando en el Bataclan. Si quieres venir…” Y yo : “Claro.” Entonces él muy amable me obsequió un boleto para mí y un boleto para mi amiga. Entonces Felipe me dice : “Voy a ir a bailar allá en la tarima”. Y cuando subió a bailar, le dice a José Alberto en el oído : “Choco Orta está aquí”. Y El Canario : “¿Cómo ? ¿Choco Orta ? Bueno, te subes ahorita, Choco, para que improvisemos algo. Y efectivamente, me llamó, cuando estaba Camilo Azuquita cantando, que lo tenía de invitado y que es mi amigo desde Puerto Rico. Camilo Azuquita es un caballero a quien quiero, admiro, y su música me gusta mucho. Pues ocurrió la oportunidad y me trepé a sonear con la fuerza, la seguridad en la forma de llegarle a la gente. Obviamente no me conocen aquí. Pero siempre digo, Maya, que es bien sencillo : ¿Tú no me conoces ? Pero ¡ahora me conoces ! [risas]… ¡bien sencillo ! Cuantas personas me conocían en el público ? Una o dos. Pero ahora hay doce o quince que me conocen !

M.R. : ¡Así es ! Naciste en Puerto Rico, precisamente en Santurce, verdadera cuna de músicos, de cantantes y de artistas de todos tipos. Y naciste en una familia aficionada a la música, creo que a tu mamá le gustaba mucho cantar…

C.O. : Correcto. A mi mamá le gusta cantar, la señora Andrea Rodríguez, y mi papá, Tomas Orta, canta y toca su guitarra, no profesionalmente, pero por efecto de las fiestas que había en la casa, de las actividades que hacíamos de forma humilde, porque vengo de un barrio muy pobre, allí siempre cantábamos, siempre bailábamos. Yo tengo cuatro hermanos, entre ellos yo soy gemela con un varón, así que son cuatro machos con esta única mujer, tuve que pelear bastante [risas]…Y el mayor, desde pequeño, siempre practicaba la batería, es drummer, de hecho hoy, con 57 años que tiene él, se dedica a eso. Él es Tomas Orta Jr. y vive en Daytona Beach en la Florida. Entonces, yo veía a mi hermano practicando en la percusión, y agarré la percusión de él. Todo lo que hacía mi hermano, yo lo quería hacer. Yo me crecí como si fuera un tombo y como decimos en los Estados Unidos. Era muy entretenido lo que ellos hacían jugando afuera, con pelotas, con bicicletas, sudando, y yo adentro en la casa como la única mujer con una triste muñeca que lo único que hacía era abrir los ojos y cerrarlos… jajaja [risas]…¡aburridísima ! Hasta un día que yo determino irme afuera a jugar pelota, a correr bicicleta, a jugar al esconder. Y mi hermano llamando a mi mamá : “¡Mira mami, mira esta, jugando con juegos de macho !” Yo tenía como 8 años y medio o 9. Mi madre se percata de la situación, y dice : “No, yo tengo que hacer algo”. Mi madre limpiaba casas para poder sustentarnos a nosotros. Mi papá es plomero, los dos están vivos, gracias a Dios. Y ella decide apuntarme en una escuela de baile. Ella me metía por una puerta y por la otra yo me salía, porque entonces estaba comenzando a tener un roce social diferente. El nivel de las personas era, socialmente hablando, diferente al mío, al medio donde me había criado, uno viene de un barrio, de una forma bien sencilla de vivir… Para hacer el cuento largo corto, Maya, estuve doce años en esa academia de baile, pertenecí a la compañía, me hice bailarina, de la buenas, con intensidad, y ahí empezó mi carrera artística. Así que mis padres son la semilla que definitivamente plantan en mí para hacerme lo que hoy día soy.

M.R. : ¿En que parte de Santurce vivías ?

C.O. : Soy del barrio El Chícharo, en la parada 25. De hecho, históricamente el barrio fue uno de los primeros lugares de asentamiento donde los cimarrones, los negros esclavos y esclavas se fueron asentar.

M.R. : También realizaste estudios de teatro y aprendiste la música en el conservatorio. ¿Eso fue en el Conservatorio de Puerto Rico ?

C.O. : La parte de actuación, la estudié como maestra de teatro en la Universidad de Puerto Rico, graduada con honores en el 1998. Y es una anécdota muy linda. Porque el día que me graduaba - yo tardé doce años para estudiar en la universidad - me dijeron : Te graduaste con Laude. Pero ese mismo día me están ofreciendo cantar en el Copacabana de Nueva York por primera vez. El video está en YouTube, estoy cantando improvisando, están Tito Puente, Chocolate Armenteros, Peruchín Cepeda. Entonces yo dije : “El certificado, que me lo envíen después, ¡yo me voy a Nueva York a cantar !”. Y ahí prácticamente comenzó mi carrera. Pero en términos de música, yo estudié teoría y solfeo nivel 1, 2, y 3 en el Conservatorio de Música que es otra institución.

M.R. : ¿Y la percusión, la practicaste así, con los que sabían ? Porque la percusión popular no se enseña casi en los conservatorios.

C.O. : Bueno, la percusión es una repercusión de una revolución, de una laceración, de una obstrucción, de una opresión, de una invisibilidad. De nacer mujer, de nacer en un barrio, de no ser parecida para los efectos… lo que el Establishment te dice que es lo que se debe vender. La percusión es mi forma de comunicar en momentos primarios cuando me estoy creciendo. En la esquina de mi barrio se tocaba todos los días o todos los fines de semana, y yo quería hacer lo que hacían los hombres. Porque yo veía a mi hermano que tocaba, y quizás tenía habilidad, y tocaba aquí y tocaba allá. Pasan los años y un día decido comprar mi propio instrumento. Las primeras congas que yo tuve eran una marca “Patato”, de Patato Valdés, que en paz descanse, que me honro haberlo conocido y haber cantado con él también, tremendo conguero. Pues esas congas “Patato” eran negras, eran tres congas, le regalé una a mi hermano en la Florida y me quedé con dos. Entonces con esas congas yo me iba a un lugar que todavía existe en Puerto Rico, los domingos, se llama El Alambique. Allí a las cinco de la tarde hacen una rumba… rumba : un nombre que obviamente proviene de Cuba a quien le doy mucho crédito en términos de esta música. Y yo llevaba mis congas, Maya, pero qué pasa. Sin darme cuenta, me quitaban las congas y yo nunca tocaba…entonces yo pensé : ¿Yo llevo las congas y nunca me dan la oportunidad ?…hasta que me percato : “¡No, no, no ! Tu sabes, yo voy a traer mis congas allá y ¡voy a tocar mis congas !”. Y comencé a hacer callosidad, a crear ese motor que me mueve a mí para hacer esto que estoy haciendo, una determinación de decir : ¡no, no, no ! Se puede expresar con una palabra peyorativa pero no la voy a decir… bueno sí… ¡pa’l carajo ! dije, ¡yo voy a hacer esto ! Y toqué las congas.
En 1991 me invitan a venir a Francia por tres meses. Con un cuarteto : un bajo, un piano, una batería y yo en la conga y cantando, en el club de la Riviera. Luego creé un trío donde yo tocaba conga, cantaba, tenía un pianista, Raúl Castro, y un bajista, Yapi Castro, los dos eran Castro, pero no eran hermanos. Un día en Puerto Rico, voy a un club en el pueblo de Manatí, y está tocando La Sonora Ponceña. ¿Qué pasa ? Estoy creando callosidad, estoy creando visibilidad. Le digo a Papo Lucca, que obviamente no me conocía : (con voz de dulzura) “Mire Señor, déjeme cantar”. Y él : “Mi hija, ¡cómo te voy a dejar cantar a ti ! Nosotros tenemos nuestro acto formado” Yo molesté tanto… ¡yo no sé si la ignorancia, hasta la imprudencia, que es tan necesaria para crecer y para hacer ! (Con la misma voz dulce) “Pero déjeme cantar por favor, que lo que quiero cantar es un bolero.”
Mira está bien. Sube, aunque a mi papá no le gusta”. [Canta] Atiéndeme, quiero decirte algo…. Y les canté Nosotros. Terminó la canción y…me aplaudieron, y yo salí tan contenta…vaya…bajando de la tarima iba caminando yo así, con mis protuberancias…[risas]. Y me tocan por la espalda, por el hombro, un caballero, negro, perfilado, bello, bien vestido. Y me dice : “Mira mi hija, eso que hiciste allí, a mí me gustó mucho. Yo estoy grabando un disco. Yo soy el director de Salsa Fever, me llamo ‘Gunda’ Merced”. Yo no lo conocía. “Me encantaría que grabes un tema conmigo”. Entonces le digo : “Pues está bien”. Así que empiezo en el mundo artístico como cantante, y me apadrina Julio “Gunda” Merced.

M.R. : ¿En qué año fue eso ?

C.O. : En el…Oye ¡qué pena ! yo no recuerdo bien el año, yo soy malísima para las fechas. El disco existe, yo diría que tal vez en el 1979, no sé, podría ser. Y grabo junto a Raquel Velásquez que era la otra corista, a otros que se llamaban… que pena, no recuerdo el nombre de los dos varones, dos varones y dos féminas. Grabé el disco, grabé un tema que se llama Huracán, otro con Raquel que se llama El buey cansado, un tema de Los Van Van. Huracán se pega de manera increíble en Cuba y en Colombia. Pasan los años y yo no sabía que había gustado tanto, porque en Puerto Rico, honestamente, nada se escuchó mío. Grabo con “Gunda”, él se hace director de la compañía Musical Productions, fundada por Tony Moreno, hago el acercamiento, me graban dos discos, me hago íntima amiga de Tony Moreno, él y “Gunda” hasta el sol de hoy son mis hermanos, mis amigos. Yo no era nadie y por ellos me di a conocer, estoy eternamente agradecida de la compañía Musical Productions, de Julio “Gunda Merced” y de Tony Moreno, porque me ayudaron en mi carrera. Luego me llama un grupo que se llama Las Bohemias, donde yo tenía que tocar, cantar, bailar y actuar, las cuatro disciplinas. Éramos siete mujeres, hicimos la vida de Sylvia Rexach, una de las escritoras femeninas más prolíficas y profundas que tenemos en Puerto Rico. Ella nos regala con su pluma Ola y arena : [canta] Soy la arena que en la playa está dormida envidiando otras arenas que le quedan cerca al mar… y una pléyade de canciones hermosas. Recorrimos con las Bohemias unos tres años, esto me dio un bagaje, ya estamos hablando de 1982. En el 1980 estaba haciendo La verdadera historia de Pedro Navaja, la Ópera de los Tres Centavos con la música de Rubén Blades. Hice un papel importante, el de Piola, que baila unas rumbas encendidas. Pero como parte de la obra, yo era también parte del coro, del pueblo. Y el director, el señor Pablo Cabrera, nos dice : “Tienen que AR-TI-CU-LARRR : LA-VI-DA-TE-DA-SOR-PRESASS-SOR-PRE-SASSS TE-DA-LAVIDA- HAY DIOSSS”. Y era del segundo nivel del teatro que teníamos que tirar la voz cantando. Entonces se me ocurrió a mí después de esto que me gustaba cantar salsa. Dije : “No, olvídate del baile, olvídate de la actuación. ¡Yo voy a cantar salsa !” Retomo entonces lo que “Gunda” había hecho en aquel tiempo, grabo con Musical Productions.
En el 2001, la directora Paloma Suau me invita a cantar en Raíces, el Especial del Banco Popular para ese año. Por tradición el Banco Popular de Puerto Rico filma cada año en Navidades un documental musical de varios temas. Entre ellos grabé dos temas en el 2001, uno junto a William Cepeda, Melitón tombé, que es una bomba sabrosa, y Los boricuas ausentes, una plena que todos los años en Navidades en Puerto Rico se toca, con mi voz.
De ahí ves que la percusión siempre estuvo unida a mí. Formo una orquesta, entonces estoy en la dicotomía, o en el pensamiento dividido, si voy a tocar conga con la orquesta, o si voy a estar al frente cantando nada más. Me recomiendan que cante al frente y que solicite los servicios de un conguero. Entonces ahora, estoy cantando al frente, saco a mi conguero cuando me da la gana, cojo el quinto, hago un solo, me luzco como decimos por ahí, y sigo cantando [risas]. Claro, ya no tengo la estámina, la energía para tocar las congas como las tocaba antes.
Retomando tu pregunta, la que me hiciste hace rato : Sí, tengo en mi haber amigos, hermanos, que me han enseñado la conga. Sencilla…Giovanni Hidalgo me ha enseñado muchos golpes. Sencilla…Cachete Maldonado. Más sencilla…Richito Flores me ha dado golpes, Anthony Carrillo me ha dado golpes. Así, músicos de línea. He tenido a mi primo Papo…hay caramba, el nombre, conguero pesado…Papo Clemente, yo digo que es mi primo porque nos criamos prácticamente juntos, él es más viejo que yo, pero sí me dio unos golpes. Pero también, el querer hacer esto, el invento mío… Nada, creo que todo esto contesté tu pregunta. [risas]

M.R. : Realmente, ¡creo que sí ! Decidiste cantar frente a tu orquesta, pero he leído también que hace poco, te presentaste de nuevo actuando en el teatro musical en la obra El bombón de Elena, que se dio en Bella Artes en Puerto Rico.

C.O. : Sí. El bombón de Elena es una obra escrita y dirigida por José Félix Gómez e Idalia Pérez Garay, que fueron mis maestros en la Universidad de Puerto Rico en los estudios de teatro. Él escribe esta obra y yo hago el papel protagónico de Dolores. Allí estaba Michael Stuart haciendo el papel de mi novio Cheíto, ¡me lo quita otra que viene de otro sitio de Puerto Rico ! Cantábamos, bailábamos y actuábamos. Fue una pieza bien importante para mí. Porque vengo de la escuela del teatro, pero yo había puesto el teatro en una pausa, porque no podía dedicarme a cantar y a actuar.
De hecho voy a hacer una digresión en la conversación. Trabajaba yo entonces por doce años en el Departamento de la Familia como secretaria, porque cuando estudiaba en la escuela superior, nos daban la oportunidad de estudiar mecanografía, entonces pude trabajar como secretaria en un bufete de abogados, antes trabajaba limpiando la oficina de un dentista también. Bueno, después trabajé en el Departamento de la Familia, y si cumples 30 años trabajando para el gobierno, no tienes que preocuparte por nada más. Un buen día, cumpliendo doce años trabajando… - en realidad, yo soy una persona bastante estable en mis relaciones, en las cosas que hago, soy pasional - a los doce años entonces les digo a unas cuantas compañeras de trabajo : “Mira, yo me voy de aquí, voy a renunciar”. Y ellas : “Pero tu eres loca, Choco, si tú aquí no tienes que hacer más nada. Tranquila, 30 años, tu coges tu pensión…” Y yo : “No. No, no, no, yo me voy a dedicar a cantar. Porque si trabajo o actúo o lo que sea, no puedo. Tengo que enfocar y darme la oportunidad y decidirme”. Y efectivamente, fue todo un éxito, qué buena decisión tomé, y les recomiendo a todos y a todas que si sienten una pasión, por más difícil que sea, porque fácil no es, siguen ese instinto que tenemos, ese instinto que lo que quiere decir es verdad. Pues ese instinto es dador, es natural, y a veces no lo escuchamos porque estamos contaminados bien sea por lo que comemos, bien sea por lo diario, bien sea por la vida que nosotras mismas hemos escogido llevar. Yo como vegetariana y como budista, practicante budista, centro bastante todos estos flancos.
Así que sí, realicé teatro, también participé en dos películas, en la vida de Ernest Hemingway, y en Assasins, con Sylvester Stallone y Antonio Banderas (1995). Hacía el papel de una mujer que vende flores en el cementerio, le vendo flores a Antonio Banderas, y al tener diálogo, pues recibo siempre un cheque, a veces me llega de dos dólares, a veces de 39 centavos, pero me llega. Y en Puerto Rico hice otras obras de teatro también. Pero no, mi Norte, mi pasión, donde quiero morir y estoy determinada, es cantando.

M.R. : Entonces regresemos al canto. Tienes dos discos grabados con MP en un corte de salsa romántica, que es el estilo de salsa que edita MP. Se siente la potencia de tu voz, pero me parece que no la puedes desarrollar totalmente. Sin embargo miré unos videos en YouTube, entre ellos el que comentaste ahorita, con Nicky Marrero y Chocolate, en el restaurante de Tito Puente y donde Tito Puente se sube a la tarima ; y otro en el cumpleaños de Martín Cohen, donde tu estás improvisando de A a Z 18 minutos seguidos. ¿Piensas lograr a proyectar por fin tu personalidad de verdadera sonera, en un disco donde te den el espacio para improvisar y llevar quizás otro tipo de mensaje ?

C.O. : Definitivamente las compañías disqueras tienen una visión sobre lo que vende o no vende. Ellos entendieron en un momento dado que yo debía cantar esas canciones que ya son conocidas para aprovechar la coyuntura y darme a conocer más fácil. Como ese tema que grabé en salsa [canta] El hombre que yo amo sabe que lo amo… es una canción que Miriam Hernández había popularizado. Yo como Choco Orta quiero proyectarme como…voy a ser un poco arrogante, me disculpan… de peso pesado. Yo soy la sonera, no de Nueva York, del mundo, me perdonan las compañeras homólogas, es la forma que yo quiero describirme, porque siento pasión al cantar e improvisar cuando estoy en una tarima. Un día puedo improvisar, un día no me sale la improvisación, pero no importa, estoy allí para decir [cantando y tocando clave] Ta…to, estamos gozando… duro duro. Un disco no refleja eso, jamás, no me da la oportunidad de expresarme. Aspiro a poder hacer esto un día. Imagina, grabar con un Eddie Palmieri…ahí sí [risas], algo bien pesado ahí, duro, con la oportunidad de sonear…No estoy muy lejos porque ahora el Maracacachimba, el Moghul, uno de los puntales de la industria en este momento que se llama “El caballero de la Salsa”, Gilberto Santa Rosa, me ha dado una llamada hace un mes : “Mira negra, te quiero grabar un disco”. Y le dije : “Pero Papi, yo estoy grabando mi disco ahora mismo, lo estoy produciendo yo. Estoy haciendo ocho temas, hay unos de mi autoría, que obviamente no puedo revelar, pero es un homenaje que hago a las féminas, que no se lo han hecho”. Y él me dice : “Lo que quiero que tú grabes son temas que otras mujeres no pueden cantar”. Finalmente le contesté : “Mi disco entonces lo voy a terminar y lo voy a aguantar. Y voy a grabar el tuyo” [1]. Choco Orta - Ahora Mismo - 2009
Son temas clásicos, pero le voy a meter una fe, le voy a meter un drive, le voy a meter un sabor, le voy a meter todo lo que traigo, tu sabes, en la medida que pueda. Pero no es callejero, no es todavía donde sí quiero proyectarme. El disco, entonces vendámoslo, que sea una representación para que la gente vea un producto, un CD. Y en vivo, la gente dice : “Pero es que tu no te pareces al disco cantando”. Yo soy otra cosa en la tarima, es una transformación única. Lo más reciente que grabé fue con Willie Rosario, Lo que más yo quiero, que es un tema también muy bonito, muy romántico, le metí un drive, me gustó, pero no es tanto lo que estoy aspirando. Yo grabé con la orquesta La Mundial de Willie Sotelo y Rey Peña, un tema que se llama Me saludas a la tuya [risas] donde más o menos puedo expresar algo, pero todavía no llego, no alcanzo. Hago la salvedad de que…y eso lo digo ahora de forma contundente, todos los soneos que canto en mis escritos son míos, uno que otro de Rey Peña que me ayudó, quizás “Gunda” me comentó otro, pero los soneos son míos, son mis hijos que he parido, como por ejemplo : [cantando y tocando clave] No me había sentido mal, eres parte de mi herida, dudo en volverte a mirar, mejor quédate en Florida. Mentiras tuyas, no me has olvidado, eres un mal ser humano y eres parte del pasado. Está en el disco mío. La rima del sabor la escribí yo, homenaje a Tito Puente por las cuatro canciones que canté con él. Y en mi disco nuevo hago un homenaje también lindo, quedó lindo, no lo puedo decir, pero quedó lindo en mi humilde apreciación, poderoso. Entonces para que sepan que aquí lo que hay es de la mata, es puro, es trabajado, lo baila’o nadie me lo quita. De nadie quiero nada, a nadie le quito nada, pero a todos si puedo les doy.

M.R. : Tengo una pregunta específica ahora, espero que no te lastime, respecto al musical que se dio en Broadway sobre la vida y la música de Celia Cruz. Leí en el Internet que te habías presentado con otras artistas en la audición para hacer el papel de Celia, pero finalmente eligieron a la cubana Xiomara Laugart, una gran voz también, que fue sustituida a los tres meses por Anissa Gathers, otra cantante y también actriz cubana que no conozco. Por otra parte varios periódicos de Puerto Rico y también de Colombia te llaman “la nueva Celia Cruz”, a Xiomara Laugart también la llamaron en seguida así, antes lo habían dicho hablando de La India - lo que me parece ser un poco abusivo pero es un juicio totalmente personal - … bueno parece que cada vez que aparece una voz de mujer, la llaman así ! Me gustaría tener tu versión sobre el musical Celia.

C.O. : Agradezco tu pregunta sobre lo de Celia Cruz, no me lastima, la verdad no nos debe lastimar y es verdad. Pero voy hacer la aclaración. El primero de julio del 2006, me mudo a Nueva York para hacer la primera lectura de la vida de Celia Cruz. El 24 de julio del 2006, hice la lectura delante de 25 personas incluyendo al señor Johnny Pacheco, Ralph Mercado, Ana Gabriel, Jesús Aponte, Omar Pardillo que era el manager de Celia… Mi actuación, por el señor Johnny Pacheco, por Ralph Mercado… genial. Jesús me llamó “perra”, que es una forma callejera de decir “eres brava” : “¡Qué perra eres !”. El libreto era pobre, no tuvo las muchas canciones de Celia, había más canciones de la autoría del escritor que las mismas canciones de Celia.
Decido vivir en Nueva York entonces, me quedo en Nueva York. Transcurre el tiempo, el próximo año hacen la audición ya a otras personas. Pienso yo : si yo soy la primera persona en el mundo que hace la presentación, por ley el primer llamado es para mí. Nunca me llamaron, yo nunca fui a la audición. Por ende Xiomara fue a la audición, fueron otras personas, creo que Lucrecia bajó de España, me parece que Milly Quezada también fue, y no las cogieron. Si yo hubiera ido a la audición, yo hubiera hecho el papel, lo más seguro, porque yo actúo, soy actriz, yo canto, bailo, que es todo lo que requiere el papel. Cuando se hizo la obra, que salió en los periódicos que a Choco Orta no la escogieron, los periodistas debieran quizás dar el detalle de que yo no fui a la audición. Tan sencillo. ¿Un acto de arrogancia de mi parte ? Tal vez, porque el señor Bob Sancho me llamó, él es el vicepresidente del Bronx-Lebanon Hospital en Nueva York, diciéndome : “Negra, hay una audición de la obra de Celia” Y yo : “No voy a ir, yo hice la primera toma, a mí me vieron, además está Jaime Azpilicueta, que es el director, me tiene que recomendar.” Según me enteré después por María, la directora, él no tenía la determinación dentro de lo que ellos querían. Bueno, yo no fui a la audición, es todo lo que pasó, no pasó nada más.
Fui a ver a la obra invitada por David Maldonado el productor. Me encantó la obra. Sin embargo no me gustó el detalle de que había una actriz que cantaba y una actriz que actuaba, hubo dos Celias. Yo hubiera podido hacer una sola Celia, y honrarla como nadie, esa oportunidad no se me dio en el mundo, entonces digo yo, como el cuento de “La zorra y la uva”, tal vez un poco lamentándome, o para curar mi salud, que si algún día cuando yo muera y mi carrera ya ha pasado, si algún mérito tiene lo que es hoy día Choco Orta, que entonces, y sólo entonces, hagan mi película o mi obra… [risas]

M.R. : ¡Eres increíble ! [risas] Escuchándote me viene una pregunta de mujer a mujer, con la experiencia de trabajar en un mundo regido por los hombres. Una es luchadora, pero a veces van muchas heridas calladas junto a esa lucha para llegar a ser reconocida al nivel que una ya sabe que alcanzó. Llevas más de 30 años de carrera, estás luchando todavía no para ser reconocida, pero sí para lograr un nivel de reconocimiento dentro del establishment que te permitiera grabar lo que tú quieres grabar. Lograste que Gilberto Santa Rosa produzca un disco tuyo, pero con su concepto. De forma provocativa diría ¿porqué Gilbertito no produce el disco que realmente tu quieres hacer, que tienes listo y que estás aguantando según nos contaste ?

C.O. : Estoy complacida de que en este momento él toque cualquier cosa que yo vaya hacer, para mí es muy importante que el nombre de Gilbertito ateste esta firma. Antes de llegar al príncipe, ¡uno tiene que besar muuuchas ranas ! …Jajaja [risas]. A alguna persona le toma cinco minutos, a otra cinco años, a mí me ha tomado treinta años, yo no tengo prisa, porque te confieso que me lo estoy disfrutando a cada espacio. Quizás una persona que lleva cinco años que se le dieron unas condiciones en este ambiente - me estoy refiriendo a hombre o mujer - se para en una tarima y de repente le ocurre lo que me ocurrió a mí hace tres semanas exactamente en Virginia Beach. Me dice él que corre la plaza : “Mira, tu vas a ser la primera cantante salsera, que siempre han venido Héctor Tricoche, Paquito Guzmán, Gilberto Santa Rosa, pero mujer, tu eres la primera.” Entonces le dije : “Bueno, humildemente espero no decepcionarle, espero quedar bien”. Cuando arranca la orquesta - mis músicos no llevaron piano, ni bajo ni conga, todo esto estaba allá - al director mío se le ocurre cotejar el piano, y no está afinado a 4.40. Algo ocurrió que el pianista anterior dejó el piano desafinado. Cuando yo empiezo a cantar el primer tema, aquello no salía ni pa’lante ni pa’trás. Yo miro a mi director, aquello era un caos, imagínate, COMENZANDO, con más de dos o cuatro mil personas en la playa. Yo paro la orquesta, marco de nuevo, digo : “Mi hijo, qué lo que está pasando aquí, ¡arregla esto, vamos !”, esto en una fracción de segundo. Arrancamos de nuevo, igual, la misma situación ! Paro de nuevo, le digo al conguero : Vamos (haciendo el ritmo con la boca y cantando a capela marcando la clave con las palmas)… Beli beli belen para para pré… Yo soy Choco Orta, yo voy a improvisar y como el piano no funciona, atienden ese momento voy a cantar belén belén belén
O sea ¿qué gente de cinco años o de cinco minutos tiene la estámina, la capacidad de llenar un espacio vacío dentro del vacío lleno ? Esto te lo dan, y yo no lo busco, eso está, lo que es, es. Lo baila’o, nadie te lo quita. Si a mí me ha tomado treinta años, son treinta años bien baila’os, de momentos de ser mal criada, de momentos de ser educada, de momentos de tener una heridas que, como tú dices, quizás no sanan pero las agradezco. Porque esas son las heridas que me hacen hacer dos cosas : o me quito, porque me dolió tanto, o me crezco para superarme. He optado siempre por la segunda, por crecerme, soy una luchadora, vencible tal vez para los efectos del mundo, invencible para mí, con humildad. Voy pa’lante hasta la última consecuencia, hasta donde se rompe el cuero… voy pa’lante como… olvídate, no paro, que me detenga quien me tenga que detener, una fuerza mayor, pero yo personalmente no me detengo. Cosas se abrirán, tu tienes que peticionarle al universo qué tu quieres hacer, para donde tu vas. Si tienes esa idea clara, es más fácil llegar. Pero si tienes el camino no muy definido, entonces no te va a ayudar. Dos más dos, ¿cuánto eran ? ¿Tres, yo pienso ? Cuatro. Es sencillo. Determina pa’ donde tu vas. Yo quiero ir de la A a la Z, Maya, yo no quiero ir zigzagueando.
[Canta con un ritmo de plena] Voy a la A y a la B, y voy a la B y a la C, no, yo quiero ir de la A a Z hé, yo voy, pa’la Z, pa’la Z voy yo … el camino recorrido, nadie a mí me lo quitó, sabes. No, yo voy pa’encima mulata, voy pa’encima, esté quien esté, guste a quien le guste, hombre o mujer, a nadie le quito nada, a nadie, sabes. Donde me paro, es porque la gente me invita a tocar, me contratan… por Radio Bemba, hablando vulgarmente : “Oye, hay una muchacha, hay una negra ahí que mete mano”. Voy, tiro mi precio y me cotizo, la cosa es que me he cotizado [risas]. Estoy contenta, Maya, muy contenta.

M.R. : Has explicado porque tu mudaste a Nueva York, quisiera saber si fue el único motivo y cómo lo estás pasando allá. Porque muchos músicos se quejan de que muchos sitios de música latina han cerrado. ¿Tú te sientes bien allí ?

C.O. : Pffff… Le damos gracias a la Existencia, a Dios, a Diosa, a Buda, al Universo, en Nueva York, yo no he parado de trabajar. He hecho el Latin Quarter, en un año lo he hecho tres veces. Este año ya lo hice, me llamaron con mi orquesta. Estuve en New Rochelle, estuve en Virginia, yo he estado trabajando todo el tiempo. No sé si tiene que ver con algo que tiene que ver con suerte, yo no sé si tiene que ver con algo que tiene que ver con gracia, no sé si tiene que ver con algo que tiene que ver con lo luchadora, o fajona que una es. Yo me remango, yo voy pa’lante. Además yo estoy centrada haciendo esto, no estoy fastidiando por ahí con esta carrera. Yo estoy sanamente haciendo este trabajo. Yo salgo a meditar en la mañana a mi templo, el budismo zen que yo practico, que viene de la India, de China y de Japón, estoy observando el absoluto silencio centrándome, soy vegetariana, voy al gimnasio prácticamente cuatro veces a la semana dos horas, para mantenerme. Claro ahora no, ahora estoy de vacaciones [risas], ¡he aumentado como cuatro libras ! Estoy espiritualmente completamente feliz, no me quejo de nada, vivo de la música, no vivo de otra cosa, y en Nueva York es caro vivir, ¡muy cara la renta ! Hay guisos, hay oportunidades para los músicos, hay aperturas todavía, El Morocco acaba de abrir, El Latin Quarter siempre ha estado funcionando, El Taj está funcionando los lunes. Porqué decir que no hay sitios ? Claro, se han cerrado sitios, El Copacabana, yo lo hacía tres veces al año, y viajaba de Puerto Rico. El Copacabana vuelve a abrir pronto, para que se enteren. Si mantenemos una actitud de positivismo, las cosas vuelven a surgir, yo creo en eso, estoy en eso, y ¿porqué no ?

M.R. : Leí reportajes sobre actuaciones tuyas en el Festival del bolero en Cuba, también tienes experiencia en Colombia, entonces quisiera que nos hablaras algo de esos países.

C.O. : Tuve la oportunidad de participar en el Festival del Bolero de Oro en Cuba en dos ocasiones, en dos años ininterrumpido, en el 2000 y en el 2001. Fue una experiencia que me ha marcado positivamente para el resto de mi vida. Porque en Puerto Rico donde vivía para ese tiempo estaba cantando boleros con una orquesta, pero nunca había cantado para un público vasto con una persona acompañándome nada más en una guitarra, que me dio un temor. Cuba es un lugar donde fui a foguear [risas] porque vienen representantes de todos los países, hasta de Japón, japoneses cantando boleros en español [risas], tu dices : Oh ! Genial ! Conocí a una amiga venezolana, Riccia Fernández, que todavía nos carteamos por Internet desde más de 7 o 8 años, conocí a Ela Calvo, a Ibrahim Ferrer, canté con Omara Portuondo, con el mismo Andy Montañez, mi hermano que nos encontramos ahí, con El Topo…qué te cuento. Cuba me marcó positivamente porque en términos cronológicos… no sé como verbalizarlo, me dio la oportunidad… Cuando llego a Cuba, con esta pausa por más de 30 años, yo puedo captar la esencia de lo que es mi patria Puerto Rico, no sé como ustedes puedan interpretar eso, pero a mí me gustó, me encantó. Conocí a grandes personalidades, repito, Ibrahim me firmó una camisa que preservo, me envió después un billete de un peso que decía “Un beso” con la foto de él en el medio, lo tengo ahí, y dice “Para Choquita”, él me decía Choquita. En Cuba participé en el 2001 en “El bolero más largo del mundo” también, inolvidable, canté con Elena Burke en el Gato Tuerto, que eso está en el Internet, está el pegazo donde ella canta, no el en que yo canté, pero sí tuve la oportunidad de estar compartiendo con ella, en lo que fueron sus últimos años. Hice una apertura allí y muy buenas amistades.
¿Colombia ? Colombia es mi madre, mi mentora, el espacio. Los colombianos, la colombianas, son las personas que han ayudado a catapultar mi carrera. Son las personas que sin ellos, sin ellas, no sería Choco Orta. Ellos me han impulsado a continuar, han sido el trampolín. He ido a Quibdo, a Antioquia, a Pereira, a Manizales, a Buenaventura, ¡que de allí no salgo !, a Cali por supuesto, a todas esas costas he ido y regreso. De ahí ellos, los colombianos, me brincaron a Queens, a Houston Texas, canté para la comunidad colombiana. Y me encanta porque ahí es aguardiente pura [risas], ¡esa gente sí son muy arrechos ! [risas]

M.R. : No sé si conoces un festival dedicado a la salsa en Francia que se llama Tempo Latino, pero el director Eric Duffau tiene el proyecto de organizar un festival de soneras, no sé si podrá realizarlo, pero en todos los casos te tiene prevista en la programación. Creo que produjiste un espectáculo con otras cantantes, no sé si soneras, ¿nos puedes dar más detalles ?

C.O. : Para mí ya es un honor, una honra, que el señor Duffau me extienda la invitación, encantadísima de venir a poner a gozar a todo el mundo aquí, repito, ¡a poner a gozar a todo el mundo aquí ! Y lo que canto no está todo en mis discos, la salsa dura que yo quiero, la incluyo en los conciertos. Tengo temas de valía profunda pa’ vacilar, porque me da la oportunidad a mí pa’ tocar la conga y pa’ improvisar. Respecto al espectáculo al cual te referiste, se me encomendó, se me comisionó a mí invitar a dos cantantes. Seleccioné a dos cantantes de salsa más bien que a soneras. Si buscamos la definición, o la etimología, el significado de lo que es sonera, alguno dice que la palabra sonera viene del son que se crea en Santiago de Cuba, otros dicen que es una forma de tú poder expresar sobre el cuerpo de la canción sin salirte. En mi caso, ¡me salgo cuando me da la gana y me retomo cuando me da la gana también ! [risas] Poder improvisar y decir con una rima, no de verso mayor, que sería una rima consonante, pero sí se puede usar la rima asonante. En mi caso, yo hago un enfoque ecléctico, mezclo rima consonante y asonante como me de la gana, repito. Soy callejera en mi discurso, no tengo línea ni tengo verso, no tengo quien me dirija, me dirijo yo misma y me doy el permiso yo misma. Yo me doy el permiso de hacer lo que yo quiera. Así que la definición en este caso para los efectos de los estudiosos, de los… llamados musicólogos, que están más locos que nada [risas] - no te estoy incluyendo, no te estoy mirando a ti [risas] - es una persona que puede improvisar sobre la letra de la canción y mantenerse ahí, tu sabes, mantener una jocosidad tal vez. Yo puedo hacer eso porque más que inspiración es un ejercicio de transpiración.
Entonces, para regresar al tema, invité a dos amigas a cantar conmigo, Brenda K Starr, que no es sonera, y Cita Rodríguez. Ellas cantaron, yo formé un espectáculo, como tengo la visión de hacer teatralidad, les dije a ellas qué era lo que yo quería, era con el acompañamiento de mi orquesta y con mis dos coristas también, entonces el concierto salió sabroso, tanto y tanto que acaban de pedírmelo para septiembre del 2008, y lo estoy negociando. Yo las subcontraté a ellas. Fue muy bueno, pero no me dio mucho la oportunidad de ser yo. Creo que lo traería en otro formato. Más bien para que cada una tenga su propio espacio. En esa ocasión arrancamos las tres con el tema Cúcala (cantando) Cúcala, y Brenda : Cúcala… y rompí con un show fuerte, fuerte fuerte, nada de falditas, eran pantalones ahí, y bien puestos, ¡ovarios en acción ! Y metimos un show caliente caliente. Entonces si se da esa oportunidad, pues que vengan las nenas como les digo yo, y que cada una haga lo suyo, sino hay otras compañeras cantantes que lo pueden hacer también.

M.R. : ¡Ojala puedas llegar con tu propio show ! Lo que gusta aquí es la salsa dura, puedes meter uno que otro tema más romántico, pero ¡que se vea a Choco Orta con su arte, completa !.

C.O. : Por lo regular es así, yo meto las canciones de mis discos, incluyo algunas canciones que son populares, conocidas por la gente, pero la calentura no está en la sábanas, en la frisa, la calentura está en otro lado [risas]. Se trata de ver la locura que yo tengo en tarima, el vacilón, el desorden con orden que tengo en la tarima. Se trata de que yo quiero llegar a tus X, creo crearte una catarsis, yo estoy clara en esto, yo canto balada también, yo quiero ver a esas lágrimas brotar, y lo he hecho. Yo quiero ser ese agente, ese alquimista que mueve los metales y los transforma. Ese es mi trabajo. Haciendo una digresión, muchas veces les digo a los productores que me dicen que yo soy una persona conflictiva : es que yo estoy pensando, eso es todo, es porque pienso. Y qué tu quieres : sacarme de mi casa donde yo soy feliz, para traerme a un lugar a hacerme infeliz ? Yo tengo que ser feliz para entretener a la gente. Pero Maya, te digo que crecerse en esta carrera me ha tomado mucho tiempo pero también hay mucha honra, estoy contenta.

M.R. : Muchas gracias, Choco, por esta conversación tan espontánea. Gracias por haberme dedicado de tu tiempo y por haber hablado de forma tan abierta. Y nos damos cita en el festival Tempo Latino si Dios quiere.

Latin Beat Magazine 2007

©2008 Maya Roy


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[1] Refiriéndose al CD Ahora mismo que salió luego de la entrevista en el 2009